Volver a la portada de este número
Arte y Libertad

Año VII - Número 42

Actualizado a 29/05/2011

La Batalla de Almansa, 1707

Quan el mal ve d´Almansa, a tots alcança

M. Corachán

La Batalla de Almansa, ver pie de página.

La Batalla de Almansa, ver pie de página.

A las tres de la tarde del 25 de Abril de 1707, los ejércitos de los candidatos Borbónico y Austriaco al trono Español, abren fuego muy cerca de las tapias de las huertas que delimitan el pequeño casco urbano de Almansa dando comienzo a un capítulo crucial de la llamada Guerra de Sucesión Española. Este año se cumple, pues, el III Centenario de esa batalla que, como todos sabemos, concluyó con la derrota de las tropas austriacas y supuso la subida al trono de Felipe V y el comienzo de una dinastía, la de los Borbones, que aún continúa asentada en nuestro país con la presencia de Juan Carlos I (rey por la Gracia de Franco). Los valencianos, como la mayoría de los habitantes de la Corona de Aragón, no participaron en la batalla, pero eran partidarios del Archiduque Carlos de Austria, quien prometió la continuidad de los fueros y la independencia jurídica respecto al reino de Castilla. Tal vez por eso uno de los primeros actos del nuevo rey fue probar en Valencia su política, absolutista y centralista, con la consecuente supresión de los fueros y privilegios, la militarización de las instituciones de gobierno, prohibición del valenciano como lengua de la administración, de la enseñanza o de la predicación, castigos colectivos y persecución de sus oponentes. El exilio fue la solución que encontraron muchos valencianos contrarios al régimen. Y todo ello por la promulgación de los llamados Decretos de Nueva Planta, según los cuales se ponía fin a todo el sistema legislativo y político que los valencianos teníamos desde que el 7 de abril de 1261 otro rey, Jaime I, jurara ante las Cortes Valencianas los Fueros de Valencia.

Considerando haber perdido los Reinos de Aragón y de Valencia, y todos sus habitadores por la rebelión que cometieron, [...] y tocándome el dominio absoluto de los referidos reinos [...], pues a la circunstancia de ser comprendidos en los demás que tan legítimamente poseo en esta Monarquía, se añade ahora la del justo derecho de la conquista que de ellos han hecho últimamente mis Armas con el motivo de su rebelión; [...]

He juzgado conveniente... abolir y derogar enteramente, como desde luego doy por abolidos y derogados, todos los referidos fueros, privilegios, práctica y costumbre hasta aquí observadas en los referidos reinos de Aragón y Valencia; siendo mi voluntad, que éstos se reduzcan a las leyes de Castilla, y al uso, práctica y forma de gobierno que se tiene y ha tenido en ella y en sus Tribunales sin diferencia alguna en nada. (Extracto del decreto de abolición de los Fueros de Aragón y Valencia)

La exposición que el Museo de Bellas Artes nos presenta quiere reflejar ese sentimiento de perdida de un modelo de sociedad que supuso la derrota de Almansa. Para ello ha reunido un total de 156 piezas, procedentes de distintos museos, entre las que hay pinturas, esculturas, armamento y documentación diversa que podrá visitarse hasta el 20 de mayo. La muestra se estructura alrededor de cinco grandes temas: la Valencia Foral, la Guerra Internacional, la Batalla, Represión y exilio, y Pervivencia de la Memoria. En este último apartado se quiere demostrar, así lo detalla Joan Gavara en el catálogo, como la identidad colectiva de los valencianos, después de la defensa de Almansa y la abolición de los Fueros en 1707, ha estado latente a través del tiempo, a pesar de la represión, los ultrajes y la desaparición de la propia identidad jurídica del antiguo Reino de Valencia. Y dentro de estos parámetros aparece, junto a otra serie de personalidades, la figura de Vicente Blasco Ibáñez en sus dos vertientes: la de político y la de escritor.

Pie de foto: La Batala de Almansa óleo de Ricardo Balaca y Orejas Canseco, 142cm. X 229cm. Museo del Prado

Enviar a un amigo Imprimir