Volver a la portada de este número
Arte y Libertad

Año VII - Número 42

Actualizado a 29/05/2011

Colección fotográfica Pierre Borhan

"Pas moi sans eux"

Manuela García

James Dean. 1954. Fot: Roy Schatt

James Dean. 1954. Fot: Roy Schatt

Toda colección se basa en los intereses personales del que la realiza. Por eso la colección Borhan es única, al igual que todas, y fruto de su pasión por la fotografía y de la estrecha relación que el coleccionista ha mantenido a lo largo de los años con reconocidos fotógrafos, sobre todo durante los quince en que fue director de la Misión du Patrimoine Photographique de France, aunque también incluye copias de artistas que le fascinan y con los que no ha tenido contacto directo. Borhan compró su primera fotografía, una del checo Jan Saudek, en 1977

La exposición que nos presenta la Sala Parpalló, y que podrá verse hasta el 4 de junio, reúne una selección de 80 obras, realizada por el propio Borhan, de casi una cincuentena de fotógrafos entre los que destacan nombres como Eugène Atget, André Kertész, Marc Trivier, Cartier-Bresson, Irving Penn, Arnold Newman, Diane Arbus, Peter Witkin o Carlos Muñoz-Yagüe, y que incluye una extraordinaria serie de retratos. Por ejemplo de Marc Trivier, una de las apuestas personales de Borhan, se expone una serie de principios de los ochenta, dedicada a artistas y escritores malditos: Jean Dubuffet, Samuel Beckett, Andy Warhol, William Burroughs, Jean Genet, Paul Delvaux, André Masson, Robert Frank y Vieira da Silva. Estas imágenes de grandes figuras de la cultura se alternan con retratos de personajes anónimos, de gran dramatismo, como el del adolescente con un bate de béisbol, en una inquietante instantánea de Diane Arbus (1962) o el de William Casby,Nacido esclavo, por Richard Avedon (1963). Entre los paisajes abundan los espacios públicos en los que la sutileza de la cámara de Eugène Atget o de Josef Sudek consigue registrar la ausencia. Frente al dramatismo de muchos de los retratos, los paisajes de Marcel Bovis, Lucien Hervé, René-Jacques o André Kertész, invitan al recogimiento y la introspección. La obra más reciente, y la única que tiene color, es el retrato de Yves Saint-Laurent realizado por Carlos Muñoz-Yagüe poco antes de su último desfile (2002).

Enviar a un amigo Imprimir