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Arte y Libertad

Año VII - Número 39

Actualizado a 18/07/2010

Los colegios del exilio en México

M. Corachán

Uno de los mayores logros de la II República fue el de su reforma educativa, claramente influida por la Institución Libre de Enseñanza. Y ese fue uno de los bagajes que los exiliados se llevaron consigo a sus países de destino. La Universidad de Valencia ha inaugurado una exposición sobre los colegios del exilio en México, que son las únicas empresas creadas con fondos de la República que aún continúan hoy en plena actividad. Se trata de una exposición que, al tiempo que recupera la memoria histórica, rinde homenaje a los cerca de 20.000 españoles que encontraron en México una segunda patria. Gracias a esos centros educativos los hijos de los exiliados recibieron una formación que les permitía participar en la vida de su país de acogida al tiempo que no perdían sus raíces. Entre los colegios del exilio mexicano, se pueden distinguir tres tipos: Los centros de la ciudad de México; los colegios Cervantes, que se crearon en diversas ciudades de provincias, y las escuelas freinetistas. El primero de los colegios establecidos en la ciudad de México fue precisamente uno con reminiscencias valencianas, el Instituto Luis Vives, fundado en agosto de 1939 por José Puche, antiguo rector de la Universitat de València. En un principio, como es lógico, los colegios, sobre todo los de la capital, estaban formados casi completamente, tanto en lo referente al profesorado como a los alumnos, por refugiados españoles, pero en ciudades donde la presencia de españoles era reducida, contaron desde el principio con alumnado mexicano, lo que permitió a los exiliados integrarse rápidamente en las comunidades en las que se instalaron. En la actualidad, miles de alumnos mexicanos reciben en ellos una formación con numerosas referencias a la cultura y la historia española y en sus aulas se recuerda aún a la República y a su modelo educativo, siendo los únicos jóvenes que celebrando el día de su proclamación cantando el himno republicano. En la exposición, que se podrá visitar hasta el 10 de diciembre, se puede observar material inédito, fotografías, cartillas de calificaciones, banderolas, pupitres, la reproducción de un aula, etc., y se ha divido en secciones: La educación en la II República, México, tierra de promisión, Instituto Luis Vives, Instituto Hispano-Mexicano Ruiz de Alarcón, Academia Hispano-Mexicana, Colegio Madrid, Colegios Cervantes, Las escuelas freinetista y Otros colegios, otras escuelas. Además, Manuel Luis Escutia, hijo de exiliados, es el autor de la instalación Retrato de familia, un barco realizado en papel de periódico que se ha instalado en el Claustro y que quiere sintetizar la llegada de sus padres, profesores normalistas valencianos, a México. Barco cargado de lápices y con los colores de la República. Como complemento se ha editado un interesante libro que recoge diversos estudios, testimonios, recuerdos y un apéndice documental muy completo.

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