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Arte y Libertad

Año VII - Número 39

Actualizado a 29/05/2011

A mano: Trabajos sobre papel de Elena del Rivero

Manuela García

Instalación.     foto Agustín Aguilar

Instalación. foto Agustín Aguilar

Elena del Rivero nació en Valencia en 1952, pero desde el año 1991 reside en Nueva York y confiesa sentirse neoyorquina. La muestra que nos presenta el IVAM reúne 120 de sus obras, entre dibujos e instalaciones datadas entre 1992 y 2006. Los dibujos están plasmados, en su mayor parte, sobre papel, aunque también se presentan trabajos a base de cosidos y bordados sobre tela. El segundo elemento relevante en la muestra son las instalaciones a gran escala realizadas, como no, en papel en las que la artista usa de nuevo la técnica del cosido y el bordado. Una gran parte de esta exposición, que podrá verse hasta el 10 de diciembre, gira en torno a los hechos ocurridos el 11 de septiembre, cuando los ataques al World Trade Center. El estudio de la artista se hallaba muy cerca de las Torres y, aunque aquel día ella se encontraba en Madrid, a su regreso aún pudo ver las terribles consecuencias del atentado y recoger miles de trozos de papel que habían entrado por sus ventanas, procedentes del desastre, documentos como notas, facturas, cartas.... Tras dos años, en los que reconoce que no pudo trabajar, empezó a coser entre sí y a varios rollos de muselina esos restos recogidos de entre los escombros, lo que ha dado como resultado una impactante instalación, que ha tardado cinco años en elaborar y que es la piedra angular de su trabajo y una denuncia a lo ocurrido en el Líbano o en Irak, según nos explicó. La obra resultante lleva por título [Swi:t] Home: A Chant y si nos acercamos lo suficiente podemos leer el texto de algunos de los documentos, en los que ella ha quemado los nombres de las personas que los escribieron. La instalación incluye la proyección de videos que documentan todo el proceso de creación. En otras obras Elena del Rivero vierte parte de su problemas más íntimos, como en esa gran cola de traje nupcial construida con páginas, cosidas entre sí, de La perfecta casada de Fray Luis de León, en la que quiere reflejar la huella que en ella dejo su separación matrimonial. En Cartas a una madre, en la que cose las cartas o borda sobre el papel formando líneas como si de un texto se tratase, refleja unas difíciles relaciones materno filiales. Se la ha tildado de feminista por las alusiones constantes de sus obras al mundo doméstico femenino y por la forma de plasmarlo, a base, principalmente, de coser y bordar sobre el papel o la tela. Su obra es difícil de encasillar ya que en ella se pueden encontrar influencias de tendencias tan distintas como el minimalismo, la abstracción, el conceptualismo o el trabajo artesano, pero, como ella dice, está hecha por una mujer.

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