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Arte y Libertad

Año VII - Número 38

Actualizado a 29/05/2011

Naguib Mahfuz, crónica del Egipto moderno

M.Corachán

Este verano nos ha dejado Naguib Mahfuz, el único escritor de lengua árabe galardonado con el premio Nóbel de literatura. Tenía 94 años y se produjo una herida muy profunda en la cabeza al caerse cuando se movilizaba en su ciudad natal, El Cairo. Aunque la salud del escritor había empezado a deteriorarse después de ser atacado en 1994 por unos extremistas islámicos, quienes le infringieron una grave herida en el cuello con arma blanca al considerar su obra como una blasfemia contra la religión musulmana. Esta agresión le dejó graves secuelas que diezmaron su salud provocándole daños en la vista y los oídos, así como la parálisis del brazo derecho, lo que le impidió seguir escribiendo con normalidad y le hizo vivir prácticamente retirado en su casa. El escritor deseaba, y la ha tenido, una ceremonia religiosa en su memoria en la mezquita Al Hussein, entre el gran zoco Jan al-Jalili, de Al Azhar, y el barrio de la Gamaliyya, escenario de su obra literaria.

Si visitan El Cairo les aconsejo que, alejándose de los itinerarios para turistas, se pierdan por el barrio de Al Ghourieh, una de cuyas calles más importantes es la de Al Hakim Bi Amr Illah en la que podrán encontrar remedios tradicionales para tratar los males físicos y psíquicos. Esta calle se cruza con otra, famosa en el mundo entero, la de Khan Al Khalili, donde los mejores artesanos de Egipto exponen una variedad increíble de productos, hechos a mano y con los materiales más diversos, del oro a la seda, del vidrio y la madera al cobre y al marfil. Allí se encuentra el célebre café Al Fichawi, donde se sirve un narguilé real y cuya visita se impone a cualquiera que desee probar que ha pasado realmente por el Viejo Cairo. Entre los muros de este café hay un desfile incesante de vendedores de periódicos, limpiabotas, mendigos, vendedores ambulantes, sin olvidar los poetas, los novelistas, los periodistas de todas las tendencias. Y les cuento todo esto porque en este barrio vivió mucho tiempo Naguib Mahfouz, cuyas novelas más conocidas transcurren en estas callejuelas y callejones sin salida.

En su trayectoria literaria pueden encontrarse varias etapas. Una primera en la que pone el acento en la grandeza pasada del Egipto faraónico. Le sigue una serie de obras cercanas al realismo social, siendo las más importantes la que forman su Trilogía de El Cairo integrada por los títulos Entre dos palacios, Palacio del deseo y La azucarera, publicados entre 1956 y 1957. En ella describe la historia de una familia burguesa a lo largo de tres generaciones, de 1917 a 1944. Situada en una callejuela del viejo Cairo, esta saga critica las restricciones y la represión que asfixia la vida social egipcia. En los años 60 inicia una etapa, que se abre con El ladrón y los perros, y en la cual la Revolución va perdiendo progresivamente sus metas y los héroes novelescos se convierten en antihéroes solitarios e incomprendidos. La cuarta etapa es la corriente del absurdo y abarca desde 1968 hasta 1972. La narración desaparece para dar paso al diálogo como medio de comunicación y en ella los personajes expresan el ambiente de pesimismo general que se vive tras la gran derrota árabe de 1967 frente a Israel. Obra importante de esta etapa es La taberna del gato negro. En 1988 recibe el Premio Nobel de Literatura, que confirmaría la importancia de Naguib en la literatura árabe y lo pondría en el nivel de 'padre de la prosa árabe'. Tras la agresión de 1994 escribe una serie de relatos breves , al estilo de los kaikus japoneses. En 1996 fue catalogado por grupos radicales islámicos como 'hereje' y sentenciado a muerte. Desde entonces se mantuvo prácticamente recluido en su hogar, con salidas esporádicas y bajo protección policial.

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