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Número 33
11 de Noviembre de 2005

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Año VI - Número 33

Actualizado a 29/05/2011

Martínez Beneyto expone en el Museo de la Ciudad

El pintor dona a la ciudad de Valencia su obra del torero gitan ?Amador?

A. Ferraro - P. Carsí

Como ya anunciamos en el número 29 de arteylibertad, el pintor Bautista Martínez Beneyto expone su obra, desde el 8 de noviembre, en el Museo de la Ciudad. El pintor se siente entusiasmado con esta retrospectiva que le es bien merecida. De los cuadros que traigo a esta retrospectiva no he pedido ninguno de los vendidos, es obra que yo guardo y que he pintado para mí, por gusto. Tengo cuadros de gran formato que yo considero muy buenos pero que los he vendido, los que conservo siempre tienen una historia detrás nos comenta el pintor.

Martínez Beneyto tiene una obra que a través de los años no presenta altibajos. Ha sido una labor constante a lo largo de su vida, un itinerario que siempre ha procurado superar.

Para esta ocasión, el pintor dona al Museo de la Ciudad su obra del torero gitano Amador, es un cuadro que han querido comprármelo varias veces, igual que otros, pero yo los he guardado para mí, para poder llegar a este momento y poder donarlos afirma Martínez Beneyto. Respecto al cuadro del torero, Amador (200X150cm.) es gitano y estos tienen poco aguante, costó mucho y tuve que utilizar un maniquí, pintar el traje y también lo hice posando otras personas, él posó sólo pocos ratos para los rasgos de la cara y el tipo.

Martínez Beneyto desea que este cuadro figure cerca del que hay de Zuloaga en el mismo museo y así se pueda ver las diferencias entre un pintor vasco y un levantino. El de Zuloaga está pintado en interior sobre un fondo oscuro y tonos sobrios y así resalta más, y el mío esta al aire libre con un cielo luminoso y paisaje. Ese es el gran contraste entre dos estilos de luz. El valor del cuadro es aproximadamente de tres millones de las antiguas pesetas.

Su trayectoria

Martínez Beneyto dibujaba mucho de niño, fue a Artes y Oficios, mis padres eran agricultores y no había nadie en la familia que hubiera tenido afición o aptitudes hacia el dibujo o la pintura, es más mi padre no veía con buenos ojos esa afición tan constante, esa inclinación mía pero yo continué siempre con ilusión y tuve que alternar las clases de dibujo y pintura con el trabajo en el campo.

Eran los años de antes de la guerra civil y Martínez Beneyto tenía que acudir desde Masamagrell a Valencia a pie para ir a clase, fueron años de mucho sacrificio para el pintor quien no fue un buen estudiante salvo en el dibujo. Estudió Bellas Artes después de la guerra, del servicio militar se libró por la muerte de su padre. Estudió en un grupo en el que también estaba el escultor Esteve Edo, Valentín Turbán, y otros?Tuvimos de profesor a Renaud, el padre del famoso cartelista y enseguida expuse ya en la Asociación de la Prensa Valenciana y posteriormente en Madrid comenta con cierta nostalgia.

Después hizo oposiciones y fue profesor en Galicia donde hace sus primeros paisajes y también retratos. Se trasladó a Villarrobledo donde permaneció muchos años pintando paisajes de la tierra de Albacete y sus gentes. Siempre me ha gustado la pintura al aire libre y he aprovechado mis viajes para llevarme los bártulos y pintar en Venecia, Marruecos, Alpes Suizos, Canarias?Acudía al mismo sitio y a la misma hora para captar la luz de ese momento, luego ya en casa los terminaba de memoria o también a través de fotografías que hacía. Pero la luz y la atmósfera siempre la he captado en el mismo sitio. Y en ese tiempo yo procuraba dar de mí todo lo que podía, ahondar todo lo posible hasta quedar satisfecho por no poder superarlo.

El artista reconoce que no tiene una pintura impronta, primero hago las manchas como una acuarela y suele tener un efecto bastante bueno, y esto te da cierta libertad, como el óleo se puede trabajar todo lo que quieras yo insisto hasta que lo dejo a mi manera, que yo crea que ya no lo puedo superar. Asimismo, nos comenta que para hacer un buen cuadro no se trata de estar días y días con él, hay momentos que tu ves que no puedes salvar esto y mejorarlo, a veces sale o no sale y otras no tanto y cuando menos te lo piensas te vas dando cuenta de que has acertado y se convertirá en una buena obra.

Alegres confidencias es uno de sus cuadros queridos así como el de Sancho Panza. Otras obras son De la Mancha, Cazador furtivo El Calé?son obras muy queridas por mí, y que cuesta desprenderse de ellas, por eso prefiero que vayan a museos y no venderlas. Sin embargo tengo otro tipo de obra que es más comercial y que sí vendo. Afirma que en un principio no podría haber vivido de la pintura, porque entonces la gente no gastaba en estas cosas, pero ya hace años que se vende con bastante frecuencia, además él ha hecho bastantes retratos por encargo.

También tiene ensayos al margen de su obra, es lo que yo llamo fantasías y son a modo de investigaciones y abstracciones, pero considero que es algo apartado de lo mío.

Martínez Beneyto ha viajado mucho por Europa, es un conocedor de sus museos, dice ser un enamorado del impresionismo y en su pintura, cuando pinta una calle, le gusta plasmar esos contrastes luz con matices impresionistas.

Entre sus reflexiones, indica que no está de acuerdo en las modas de seguir unas corrientes determinadas, pues piensa que se debe hacer lo que se siente. Y recuerda lo que le dijo el pintor Benedito cuando lo visitó en su estudio al terminar Bellas Artes, allá por los años cuarenta, al pedirle un consejo al maestro, éste dijo sólo tres palabras: dibujar, dibujar y dibujar,

Para Martinez Beneyto el arte hay que sentirlo, vivirlo y plasmarlo. Y Martínez Beneyto así lo ha hecho.

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