Volver a la portada de este número

Número 33
11 de Noviembre de 2005

Enterarte

Occidente visto desde Oriente

Yoneko Muraji

exposición de Boix en el Almudín

Homenaje a Serra Andrés

Portada

La dos

Nuestra historia y costumbres

Nuestra historia literaria

Plató

Oro Viejo

Oro Blanco Publicidad Centro Histórico

Arte y Libertad

Año VI - Número 33

Actualizado a 18/07/2010

La exposición de Boix en el Almudín pone en valor a este escultor valenciano

Amparo Ferraro

El Almudín acoge la exposición del escultor valenciano Ricardo Boix Escultures i Dibuixos. Antologia 1924-1992. La muestra consta de aproximadamente 240 obras donde se encuentran esculturas en bulto redondo, relieves, dibujos, obra funeraria y monumental.

Ricardo Boix, es el máximo representante de la corriente Art déco en la escultura valenciana. Antes de su fallecimiento en 1994, el Ayuntamiento de Valencia le dedicó una exposición en el Museo de la Ciudad y adquirió una cantidad importante de esculturas y relieves.

Hay que destacar los avatares trágicos que condicionaron la labor creativa de una generación de artistas valencianos marcados por la Guerra Civil y la Dictadura; una generación artística perfectamente consolidada que sufrió la dispersión, la agresión e incluso la represión. Existe la obligación de poner en valor y difundir una obra tan importante como la de Ricardo Boix, que desde una estética decó mantuvo una especial atención hacia el humanismo en la forma y las figuras.

Por otra parte, los relieves del Cine Capitol están en fase de restauración, y una vez restaurados se van a exponer allí mismo, en la primera crujía del cine. El proceso de recuperación ha empezado por el reverso de las obras para consolidarlo, será un proceso lento por la propia técnica y el estado de la obra.

El artista

Ricardo Boix Oviedo nació en Valencia en 1904 y entró de aprendiz en el taller de Eugenio Carbonell al tiempo que se matriculaba en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Un corto viaje a París a finales de 1930, acompañado de su amigo el pintor Roch Minué, le facilitó la observación directa de la escultura egipcia y mesopotámica exhibida en el Museo del Louvre. De vuelta a Valencia se dedicó a trabajos de decoración en cines como el Capitol, el Avenida y el Tyris. La obra de esta época es fértil, de gran plasticidad, sabiduría de ejecución y simplicidad de formas.

Invitado por Josep Renau realizó un relieve en piedra de grandes dimensiones ?Songez à la douleur d?Espagne? con destino al Pabellón de la República Española de la Exposición Internacional de París de 1937. Durante la posguerra se centró obligadamente en la imaginería religiosa, los retratos de encargo y el labrado de lápidas.

El Círculo de Bellas Artes de Valencia le concedió su Medalla de Oro en 1991

Enviar a un amigo Imprimir