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Número 33
11 de Noviembre de 2005

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El FIB se despidió hasta el mes de julio

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Año VI - Número 33

Actualizado a 29/05/2011

El FIB se despidió hasta el mes de julio

La organización del Festival se muestra satisfecha y cifra en 30.000 personas la asistencia a esta edición

Montse Fayos (m_fayos@yahoo.es)

Un año más, el Fib convence a pesar de no tener uno de los carteles más espectaculares de su historia. Parece que este macro festival ya casi camina por inercia hacia el éxito, a pesar de sus pequeños puntos oscuros, que vienen a ser la excepción que confirma la regla. Arte y Libertad recoge en un personalísimo diario de bitácora las impresiones de Benicàssim 2005, tres días cargados de música y sensaciones.

Viernes 5 de agosto

La llegada al recinto del Fib, cuando brilla el sol y se pueden admirar las instalaciones del festival, siempre pone la piel de gallina a los habituales. Un año más, nos enfrentamos a tres días intensos de música y experiencias, de las que se quedan para siempre en la retina, como la arenilla de la playa de Benicàssim en nuestras toallas.

Estamos en plena forma (todavía) y decidimos pasarnos por el Fib Club para ver a Refree, el personalísimo cantautor catalán que nos recuerda un tanto en voz y aspecto a Xoel, de Deluxe. Corriendo de un lado a otro hemos conseguido ver a Joseph Arthur y The Kills, rock guitarrero con chica que al cabo de unas canciones nos suenan algo repetitivos. Eso sí, aplaudimos la innovación más llamativa del Fiberfib: unos surtidores de agua vaporizada que nos resultarán utilísimos durante todo el festival.

Hacemos tiempo en el mercadillo para ver a Mando Diao, unos suecos recomendados por los más amantes del punk. No están mal pero preferimos bailar un poco con los Fischerspooner en el escenario, preparándonos para uno de los platos fuertes de la noche, en el Escenario Verde.

Efectivamente, una hora después peregrinamos hacia el núcleo central del Fib Heineken, otro de los lugares más significativos para los que todos los años acudimos a la cita. The Cure salen a escena y desgranan un repertorio mucho más entretenido que el de 2003, cuajado de clásicos que nos hacen bailar al ritmo de la nostalgia. Una escapada breve para descubrir a los Peaches, craso error pues nos encontramos con una cantante de medio pelo a punto del desnudo integral, berreando en escena, con lo que volvemos a deleitarnos con Robert Smith y su banda.

No abandonamos ya el Escenario Verde y decidimos cenar mientras suena Yo la Tengo, a quienes ya vimos en Valencia el año pasado. Una cerveza y comida vegetariana nos hacen reponer las fuerzas que necesitaremos para bailar a los Basement Jaxx. Son las tres de la madrugada y de repente una vocalista negra vestida de novia nos anima a bailar, al inicio de lo que será una frenética sesión de dance que jamás habríamos podido soñar.

Para ser la primera noche el Fib nos ha dejado satisfechos y aún así decidimos seguir bailando en la Carpa Pop donde los integrantes de La Habitación Roja pinchan un sinfín de éxitos contemporáneos, facilones pero no por ello menos divertidos (Franz Ferdinand, Blur, Oasis). Cuando volvemos al camping intuimos los primeros albores del sábado. Bienvenidos al Fib 2005.

Sábado 6 de agosto

El despertar es duro, casi habíamos olvidado lo que era el camping: luz y calor desde las nueve de la mañana, sonidos próximos a nuestra tienda y una humedad asfixiante. Hace pocas horas que nos hemos acostado y el sábado comienza con el cansancio habitual del Fib, que el domingo por la noche se convierte en extenuación. Los miles de extranjeros que nos rodean deciden atacar la fatiga con litros de cerveza pero preferimos descansar y refrescarnos en una piscina que nos prestan. Amigos hasta en el infierno.

Nuestra tarde empieza con Kings of Convenience, aunque antes hemos paseado del Fiberfib al Fib Club para apoyar a Les Très Bien Ensemble y Souvenir, dos de los escasos grupos españoles que hay en esta edición. Curiosamente, ambos cantan en francés? es igual.

Nos preparamos para lo que promete ser uno de los platos fuertes, los Kaiser Chiefs, que ese fin de semana telonean a U2 en Barcelona. No tenemos sitio, cientos de ingleses se apiñan para ver a sus ídolos de Leeds y decidimos quedarnos fuera, bailando a los acordes de Every day I love you less and less, viendo las contorsiones del cantante en pantallas gigantes. Brutal.

Con esa energía en nuestras venas, corremos al Escenario Verde para ver de nuevo a Raveonettes, que este año no acaban de convencernos. Parece que se sienten un poco incómodos y nos dejan fríos. Esperamos a Keane, el grupo liderado por un hijo de aristócratas británicos y sin duda uno de los cabezas de cartel del Fib más cuestionados. Es un buen concierto, el pequeño Lord Fauntleroy se entrega a su público y el sonido convence pero preferimos bailar a los acordes gamberros de !!! (Chk Chk Chk), cuyo cantante se desgañita ante un público refrescado en vano por el vapor de agua.

Cuando volvemos al Escenario Verde, Evan Dando, antiguo ídolo de jovencitas, ha comenzado ya un repertorio soso en el que faltan éxitos como Mrs. Robinson y I´ll do it anyway y que se vuelve soporífero cuando el vocalista de los Lemonheads decide coger su guitarra y ponerse introspectivo. Dinosaur Jr nos retrotraen otra vez a una década que nos marcó a muchos y a continuación deambulamos por las carpas de baile aunque preferimos no trasnochar y reservarnos para el día fuerte del Fib 2005.

Domingo 7 de agosto

Las fuerzas flaquean más esta mañana en la que de nuevo nos dan cobijo para dormitar bajo unos árboles, junto a una piscina de agua gélida. A media tarde iniciamos nuestro último día en el Fib con otros ingleses de moda, Maximo Park, cuyo repertorio corean de memoria todos los asistentes. Son divertidos pero intuimos que flor de un día.

Cogemos sitio en el Fib Club, porque allí tocarán dos de nuestros grupos preferidos y nos encontramos a muchos amigos que han venido a pasar el domingo en el festival. Señor Chinarro mejora con mucho el concierto de 2003 y consigue una actuación redonda, no menos que la de Migala¸ que trasladan al escenario todas las texturas de su delicada música.

Con los últimos acordes de Hot Hot Heat nos acomodamos para disfrutar del cabeza de cartel más esperado de este Fib: Nick Cave. Se oscurece el escenario y arranca un impresionante Get ready for love, en voz del artista más elegante y carismático que jamás haya pisado el Escenario Verde. Desde ese instante, el resto es una leyenda que permanecerá en la memoria de cuantos estuvimos allí: los estupendos Bad Seeds acompañando a Cave, las estremecedoras versiones de There she goes my beautiful love y tantas otras, la genialidad de un monstruo del directo.

No es de extrañar que Oasis queden empequeñecidos (aunque los miles de fanáticos ingleses no parecen pensar lo mismo), con un repertorio aburrido en el que hasta My generation suena cansina. Muy olvidables Kasabian y decepcionantes LCD Soundsystem, anunciados como electro-punk o vaya usted a saber qué apelativo moderno.

Damos por concluido el Fib 2005 en la Carpa Pop, donde la tristeza y el cansancio hacen mella en nuestros ánimos, tanto que al volver al camping casi nos arrastramos pesarosamente, como si necesitáramos un día más de festival, aunque las fuerzas nos contradigan.

El despertar del lunes sin duda es el más duro. Miramos por última vez el majestuoso Escenario Verde, ya vacío, antes de acelerar por la autopista con la mente puesta en la próxima edición. En la radio suena Family, con El bello verano?

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