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Arte y Libertad

Año X - Número 62

Actualizado a 20/09/2012

Últimos días De la Exposición Chile & España, en la Galería O+O.

Laura Bolinches Martínez.

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Melchor Zapata. Foto: Laura Bolinches Martínez.

Melchor Zapata. Foto: Laura Bolinches Martínez.

La Galería O+O, dirigida por Enriqueta Hueso, celebra su cuarto aniversario con una exposición de intercambio cultural, Chile & España, siguiendo los objetivos de su proyecto de gestión  y creación intercultural dentro del mundo global del siglo XXI.  Esta exposición está representada por seis artistas y compuesta por obras de pintura, escultura y fotografía. La representación chilena corre a cargo de los artistas Eduardo Vera Lastra, Hugo Casanuevas y Marcél Solá. La muestra española, la forman  Natalia Ruiz, Melchor Zapata y Paco Sánchez.

La muestra pretende ofrecer la fluidez de diferentes aspectos del arte, abstracción, color y plasticidad; insinuante paisaje diluido; cerámica decorada, totalmente artesana; óleos de gran fuerza y color, y retratos detenidos en el tiempo, en su mayor parte en blanco y negro.

Tras la inauguración de dicha exposición, se han realizado una serie de entrevistas a tres de los artistas que la conforman, las cuales se plasman a continuación.

Eduardo Vera Lastra.

Este artista plástico nos introduce en un mundo revelador, donde el color ofrece un entorno simbólico y el elemento abstracto como forma de expresión, a través de los cuales, explora  conceptos basados en la percepción de las manifestaciones afectivas. El autor, enfoca todos estos elementos expresivos llenos de emociones, que afloran y se exteriorizan,  y  con un lenguaje emotivo e impulsivo, plasma con vibrantes colores  la percepción de los mismos en toda su obra.

Vera Lastra, a través del color, crea  palpitantes sensaciones de vivos colores, a los que les aporta elementos simbólicos. Sus gamas cromáticas, resaltan o se desdibujan, precipitándose en una composición sugerente llena de luminosidad, vivacidad y frescura,  es un canto a la vida. El color, que le ha acompañado durante toda su carrera artística, es el protagonista y la herramienta para exteriorizar, una composición evocadora, dentro de  una atmósfera sugerente que, a través de espacios organizados con texturas, volúmenes y tonalidades, se convierte en una seductora abstracción vibrante, atrapada del subconsciente, buscando una complicidad emocional que no deja impasible al espectador.

Su vida ha discurrido por distintas etapas, estudió  ingeniería y turismo, formó una empresa, se dedicó al arte dramático, compuso algunas melodías…,  hasta dedicarse a las artes plásticas, movido por su instinto creador, que se ha ido forjando desde el año 82, año en el que  se trasladó a Talcahuano. El color gris de la ciudad y el brillo apagado por la contaminación, le provocaron la necesidad, de devolver a este lugar el color y la luz característica de Santiago, “lugar donde se había criado”.

El contacto con su vida artística comenzó en su niñez y lo retomó en Talcahuano. Fue este nuevo escenario, apagado y contaminado el que le impulsó a pintar temáticas llenas de colores vivos y alegres: “tomé los lápices de ceras y fluyó el color, dotando de alegría el entorno, colocando flores e iluminando las fachadas de los edificios”.

Autodidacta y nutrido, su aprendizaje de la mano de artistas como Vicente Rojas Ruggeri y Robles Acuña, tuvo que superar la pérdida de su taller en el desastre natural del terremoto y posterior tsunami ocurrido en Chile, el 27 de febrero del 2010: “perdí mi taller y tuve que empezar de nuevo, trasladarme desde la Primera Región del epicentro del terremoto hasta la Región  Metropolitana de Santiago de Chile. Lo más importante no fue perder lo material, sino haber podido salvar a mi madre. Lo más fuerte no fue el terremoto sino el posterior tsunami. Todo esto me dio fuerzas para seguir adelante, dar la vuelta a la hoja y mirar al mundo positivamente valorando toda la ayuda internacional obtenida y todos los logros alcanzados. Estos hechos supusieron un punto de inflexión en mi obra, un canto a la vida, a la alegría, como la canción de Serrat: “Mañana será un gran día”…, toda una convicción de que he vuelto a nacer y que me queda mucho por decir aún”. A partir de aqu, este artista decidió devolver  la vida y la alegría al lugar, plasmándolo en su obra de color, inquiriéndole un mensaje claro y preciso: “el mundo lo construimos todos, y dependerá de nosotros que el mañana de este mundo globalizado sea una destrucción, o una humanidad unida en paz”.

Para el artista, la intencionalidad y temática expresiva, unidas al vehículo de comunicación, son los instrumentos fundamentales  para el desarrollo y el avance en el entorno del artista. Desde esta postura, reivindica la valoración de las artes plásticas  dentro del entorno socio-cultural de un mundo global, en el que el artista, además de mostrar su calidad como tal, debe de saber gestionar su obra para poder darse a conocer y conquistar.

Este  autor, ve en el arte un lenguaje transversal, sin fronteras, una comunicación fluida entre culturas, en el que no importan ni el idioma o la ideología. Esta idea le lleva a confiar su obra de forma exclusiva,  a una sola galería en cada país, con la intención de abarcar todo el mundo. Hasta ahora  ha realizado numerosas exposiciones y proyectos artísticos en países  como Japón, Vietnam, China, República Checa, Chile, Argentina, Estados Unidos, Corea del Sur y actualmente en España (Valencia), en la Galería O+O.

La idea de establecer un  intercambio cultural con Oriente, surgió por la curiosidad que le despertaba el mundo asiático que conocía desde niño, influenciado inconscientemente por su padre que había vivido en contacto con esta cultura en su juventud: La idea de intercambio con el lejano oriente surgió desde niño, mi padre era originario de la ciudad de Iquique, situada en el norte de Chile y en su niñez, estuvo rodeado por personas procedentes de esta cultura. Inconscientemente me atrapó esta cultura y  me sentí cercano al mundo Asiático, sobre todo a China. Siempre quise poder entrar y ser aceptado en el mundo asiático y hace seis años lo logré”. Ese sentimiento de cercanía, le llevó  a tener el honor de ser el Representante de la Feria de Arte de Shanghai, la más importante de Asia para Chile,  lo que ha significado un intercambio de proyectos y opiniones, una alianza y apertura de fronteras, para que los artistas chilenos entren en el mercado asiático.

Con su labor de gestión, en busca de nuevos mercados y nuevas culturas, pretende abrir puertas a otros artistas y al mismo tiempo, aportar algo a la humanidad, dejar constancia del mundo tal y como él lo percibe, lo intuye y lo siente,  en un intento de construir a través del color, un mundo mejor, más solidario. Toda una inspiración  que le incita a formar grupo y salir al mundo.

Su próxima exposición, pendiente de aprobación, le llevará a participar en la Feria de Shanghai y después a Vietnam.

Melchor Zapata

Este pintor y escultor sevillano, afincado en la Comunidad Valenciana desde 1965, es un enamorado de la técnica del dibujo, del color y de la luz del Mediterráneo.

Su pintura, define la línea y elige el contorno, limitando sus formas cual dibujante y buscando su esencia. El artista opta por  el lienzo y se deja seducir por el óleo. Carga su pincel en negro y colores fuertes, dirige y remarca la silueta con trazo suelto, pero preciso, orientando la forma. Los contornos se acentúan, serpentean y palpitan, el color brota en continuo movimiento, confiriendo a toda su obra una gran fuerza propia.

Su obra surge del  libre albedrío.  Fluye a través de una pincelada rica en materia, que unida a la intensidad del color y al fuerte perfil, crea con agresivo vigor, un lenguaje compositivo y temperamental de gran belleza, fuerza cromática y lectura fácil.

Sus tonos oscuros bordean, el volumen da forma y el color se funde e interacciona, creando un dinamismo enérgico, de gran monumentalidad en sus imágenes cargadas de dramatismo.

La confianza de sus padres, en su trayectoria artística, les llevó a Lérida, lugar donde desarrolló su amor por el barroquismo y su atracción por los colores primarios y las sinuosas formas expresionistas. Elementos que extrajo del contacto que mantuvo con el taller de imaginería barroca y que junto a su vigorosa pincelada, pasarían a forman parte de la esencia de su obra, la cual seguiría su propio estilo inalterable.

En su juventud eligió descubrir el contorno, lo que le diferenció de los artistas próximos y definió su estilo, porque según el autor: siempre he sido un poco contrario de lo que me han enseñado, huyendo de ese modo de lo convencional en los fondos y en los contornos… Gracias a ello, mi obra posee un carácter muy personal y una buena crítica.

En sus comienzos, el artista apunta que no destacó, pero declara que tuvo la suerte de que su obra tropezara con el crítico de arte D. Rafael Santos, el cual favorecería el desarrollo de su carrera artística: “al comienzo de mi carrera artística, alrededor de los años 70, mi obra no gustaba mucho porque era dura y las modas no se atenían a mi creación pictórica. En 1971, realicé una exposición en Barcelona, en el Paseo de Gracia, donde al crítico de Arte D. Rafael Santos, que era el crítico de Dalí, le gustaron algunas de mis obras y me dedicó una buena crítica. Este hecho supuso un buen empujón moral en mi carrera  que me favorecería también aquí en Valencia”.

Hubo temporadas difíciles en las que no pudo vivir de la pintura. En esos momentos, trabajó como diseñador de la empresa Laboratorio de Cerámica Grespania,  al mismo tiempo que se dedicaba a la pintura y realizaba exposiciones. Aunque desempeñó otros trabajos, estos siempre estuvieron basados en el Arte.

Su escultura salió de su pintura y su técnica traspasó la frontera del óleo y se plasmó en otros materiales como el hierro y el bronce aunque  se siente cómodo con cualquier tipo de material.

El óleo es el material que más ha dedicado a su pintura, pero el acrílico parece más acorde con sus grandes pinceladas y su temperamento impetuoso, ya que tarda menos en secar y le da más energía.

La temática que más aborda y prefiere es la figura humana, así, en sus composiciones se pueden observar cantaores de flamenco, en los que expresa la potencialidad del personaje al cantar, al igual que el grito de Munch; aunque también representa,  mujeres; gente del campo, toreros… “ahora pinto toreros, no por lo que entienda de toreros, sino porque veo a un hombre preocupado y disfruto creando esa expresión con un poco de miedo o de atención, fijándose en lo que ve por delante, en lo que se le viene encima”. “Además, el color fuerte que es el que me gusta, trajes verdes, azules y amarillos,  es el apropiado para la forma de expresarme”. También aborda el paisaje de una forma peculiar, al que llena de cielos oscuros con fuerte luz de horizonte, sacando el color del entorno natural y llevándolo a su terreno, para imprimirle personalidad propia.

En su trayectoria profesional ha realizado más de 300 exposiciones por diferentes galerías de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Lérida, Victoria, Castellón, Granada, Salamanca, Vigo, Marbella, Tokio, Nueva York, París, Miami, Oporto, entre otras. Actualmente O+O le parece una galería con una proyección interesante y un futuro prometedor.

Próximamente expondrá su obra en un castillo Almería y posteriormente en el Castillo de Peñíscola.

Natalia Ruiz

Artista dedicada de pleno a la pintura desde los veintidós años, evoca en su obra pictórica, una naturaleza salvaje, fresca y transparente, transformada en un mundo irreal, arrebatado de un sueño, donde jardines de ilusión y bosques cargados de misterio, se convierten en una imagen idílica que cautiva, en la que el color, inspirado en la contemplación del mundo natural, forma con sus gradaciones y manchas, frondosos bosques, que susurran y se abren para mostrar bellos entornos cargados de fantasía y libertad.

Influenciada por el Impresionismo, Fauvismo y Expresionismo alemán, su pincel crea a través de texturas de color, una  naturaleza que se descubre y conforma cuando se aleja.

Su carácter inquieto y soñador la dirige hacia otros campos, en los que experimenta el diseño creativo, las joyas y la cerámica.

En esta exposición, su obra se orienta hacia el mundo de los contornos modelados, extraídos de su propia creatividad y en pleno contacto con la materia, dándole forma con sus propias manos e impregnándola del color de ese mundo de imaginado florido, que mana de su obra pictórica. La plasticidad de su cerámica al tacto,  transmite la fuerza y libertad creativa de la artista, y su belleza espontánea, inundada del color de una naturaleza viva, nos muestra una porción cautivada de la misma, que invita a soñar.

“Me gusta más modelar el barro sin torno, con las manos tengo más libertad para crear piezas personales y únicas, lo que me interesa es que todas sean diferentes, al igual que mi pintura”

La inspiración de sus obras, unas veces surge según va avanzando su proceso creativo, sus manos van definiendo con libertad sus piezas personales y únicas. Otras veces la idea brota, la interioriza y la compone, luego se ilusiona y la crea. “La idea de la obra surge según voy modelando, pero en otras ya tengo la idea pensada antes de comenzarla…”

Entre sus  artistas favoritos y que han influenciado en su obra, se encuentran: Berthe Morisot, Mary Cassatt, Eva Gonzalès...

Con una veintena de exposiciones desde el año 2000, por toda nuestra geografía, y tras exponer hace un mes en Holanda, Natalia, presenta en la Galería O+O sus últimas obras, realizadas casi en su totalidad este año y donde, según la autora, se encuentra a gusto, debido a una buena relación de profesionalidad y amistad con Enriqueta Hueso, directora de la Galería.

Su próxima exposición se celebrará en Gerona y posteriormente, en noviembre, en Santiago de Chile.

 

 

 

 

 

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