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Arte y Libertad

Año X - Número 61

Actualizado a 29/05/2011

Juan de Orduña (Madrid, 1900 – 1974)
Director, guionista, productor y actor

Nela Vert. Valencia, abril’10

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Aunque su faceta más conocida es la directora, Juan Orduña, nacido en una familia de aristócratas cursó estudios de Derecho y su carrera artística comenzó como actor en los años veinte, incorporándose a la Compañía de teatro de de Emilio Thuiller. Posteriormente se convirtió en el galán de moda en las películas mudas de la época gracias a la película Boy (1926) de Benito Perojo y más adelante trabajó como intérprete en diferentes películas dirigidas por Manuel Noriega, Florián Rey y Francisco Camacho. Su trayectoria artística es camaleónica y desde su debut  como director en el año 1927, con Una aventura de cine, supo adaptarse a las circunstancias y hacer el cine que desde las instituciones o desde el público le demandaban. A partir de 1941 abandonó casi totalmente su faceta de actor y se dedicó por entero a dirigir películas, ahora ya sonoras.  Su primer largometraje lo dirigió en 1941, Porque te vi llorar, esta y otras películas de la época, como ¡A mí la legión!, eran vehículos de exaltación fascista.   En estos años también se consolida como director de comedias al gusto de la época, como Tuvo la culpa Adán (1944) o Ella, él y sus millones (1944). Fundó su propia productora, Goya Films, con la que produjo varias películas propias y de otros directores.

La estética ampulosa y el gusto por la interpretación grandilocuente de la Historia de España de los primeros años del franquismo, pronto se apoderan del espíritu del cine de la época y pasan a determinar, en buena medida, el perfil de las películas de Orduña. Así, se especializa en dramas históricos que exaltan los valores patrióticos de la España imperial, y que disfrutan del favor del público. En esa época rueda Locura de amor (1948), una de sus películas más conocidas, con Aurora Bautista, Fernando Rey, Jorge Mistral y Sara Montiel como actores principales. La película fue ganadora en el festival organizado por el Sindicato Nacional del Espectáculo. Le siguen Agustina de Aragón (1950), La leona de Castilla (1951) y Alba de América (1951).

 En Pequeñeces, de 1950, que consiguió el tercer puesto en el Festival del Sindicato Nacional del Espectáculo, repiten protagonismo Aurora Bautista, Fernando Rey y Jorge Mistral.

La evolución en los gustos del público le llevaría a lo largo de los cincuenta a un nuevo giro en la temática de su cine, y cierra la década rodando El último cuplé (1957), para el lucimiento de Sara Montiel. Fue su éxito más taquillero  y una de las películas más famosas y comerciales de Orduña ya que estuvo 52 semanas en cartel en la Gran Vía madrileña. Sara Montiel obtuvo gran fama a raíz de su interpretación y el filme fue galardonado con el primer premio por el Sindicato Nacional del Espectáculo. La película nos trae a la memoria pasajes de algunas novelas de Blasco Ibáñez, recuerdos de Sangre y Arena por ejemplo, de la cual se han hecho varias adaptaciones cinematográficas.

Siguiendo con Blasco Ibáñez, Orduña dirige en 1954 Cañas y barro, una exitosa adaptación de la novela de Vicente Blasco Ibáñez de la  que también escribió el guión de la película. Al año siguiente  realiza Zalacaín el aventurero, basada en la novela de Pío Baroja, escritor que participa en el guión del filme. Sus últimos años los dedicó a filmar zarzuelas para TVE, entre otras versiones de La canción del olvido  y de La Revoltosa, un género que vivió un cierto resurgimiento durante los años sesenta.

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