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Arte y Libertad

Año X - Número 59

Actualizado a 29/05/2011

ARCOmadrid, un año más

Estela Rojo Hernández. Madrid, febrero'10.

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Stairway to heaven. Eugenio Merino (*)

Stairway to heaven. Eugenio Merino (*)

Finalizó una nueva edición de ARCOmadrid, aunque con los problemas de siempre, los dimes y diretes de unos y otros en torno a las galerías admitidas, la necesidad de renovación y el precio de los metros cuadrados del recinto ferial. Algo que si bien desvía la atención del tema principal, el arte, nos hace pensar que tal vez sea cierto eso de “que hablen bien o mal de ti pero que hablen” según esto ARCO goza de buena salud porque en los medios se habla y tanto¡¡ 

La feria cumplía 29 años y 227 galerías parecían dispuestas a ponerse sus mejores galas para celebrarlo, la celebración cumplió expectativas sobre todo a nivel económico, porque como evento creo que no pasará como inolvidable. El nivel fue similar al año pasado, de hecho todo fue demasiado similar a excepción de la amplitud de los pasillos, lo cual se agradece como visitante, con la deferencia de colocar algún  que otro banco para el descanso, no sea que alguien sufriese el famoso síndrome de Stendhal ante tanta sobredosis estética. Al parecer alguno si había sufrido algún mareo, al menos ante la obra de Eugenio Merino, convertido en estandarte mediático de la feria, una pieza hiperrealista que representaba una columna compuesta por un árabe rezando agachado, encima un sacerdote católico y sobre éste un rabino; Los tres eso si con un interesante detalle tenían intercambiados sus respectivos libros sagrados. Merino se ha convertido en el artista fetiche de los visitantes puesto que siempre regala esa foto curiosa e indispensable como si de un trofeo se tratase, pero que más allá de lo anecdótico su sagaz ironía y humor siempre deja a quien lo quiera buscar una inteligente reflexión sobre el poder.

Entre las galerías más completas y con una presentación más cuidada y uniforme destacaría DAN galería brasileña que seducía por sus propuestas de artistas como  León Ferrari, Cruz Diez, Jesús Soto o Framinghi junto a dos magnificas fotografías del reconocido José Manuel Ballester.

NF NIEVES FERNANDEZ de Madrid presentaba una sugerente propuesta dentro del programa ARCO 40 donde destacaba el trabajo de Chiharu Shiota que realizó una impactante instalación, un entramado de lana negra con una antigua máquina de coser, que simbolizaba una labor exclusivamente femenina y el interior del hogar.

Sin duda las figuras femeninas destacaron en esta Feria por obras cargadas de sensibilidad, elegancia y fuerza, nombres como la fallecida Nancy Spero o Rebeca Horn se repitieron en varias galerías pero con piezas a cada cual mas poética. Kiki Smith compartía espacio junto a Alicia Framis en BARBARA GROSS (Múnich) con un resultado excelente. Nombres menos conocidos pero con obras  que  siguen seduciendo, destacando Claire Harvey en la Galería MAISTERRAVALBUENA (Madrid) con delicados dibujos en acetatos y cristal, Bridget Baker y sus inquietantes fotografías  SIBONEY (Santander) y Paula Rubio Infante que con su propuesta Plombenia, en FORMATO COMODO (Madrid), sobre la mina de Cerro de Pasco en Perú, con él se hacía eco de la invisibilidad de los habitantes de aquel lugar encerrando en fundas de plomo las tres fotografías allí realizadas impidiendo la posibilidad de su contemplación.  En  CANEM (Castellón) se reafirma este año el trabajo de Laura Ambrosi que destacó por su poética sencillez.

Entre el resto de las galerías destacaría dos magnificas piezas de Jannis y kounellis que ya hacían que la visita a ARCO  mereciese la pena en LELONG (Paris) y en el mismo espacio Alfredo Jarr nos implicaba en sus reflexiones sobre los derechos humanos y la veracidad de las imágenes.

Mención aparte son los videos de Bill Viola presentes en dos galerías, uno de ellos “the Innocents” en HAUNCH OF VENISON (Londres) que pertenece al proyecto que el artista presento en la Bienal de Venecia en 2007. Otro de los grandes nombres del arte contemporáneo Tatsumi Orimoto  presentaba algunas de sus siempre impactantes fotografias en la berlinesa DNA, las cuales  recogían instantes de las acciones llevadas a cabo con su madre para sacarla del letargo de la enfermedad del Alzheimer.

Michal Macku atrapó la atención del visitante por la sorprendente técnica fotográfica del “gellage” sobre vidrio en PACIARTE CONTEMPORARY (Brescia) y Antonio Crespo nos regaló un momento poético con sus redes de alfileres y aire en MICHEL SOSKINE (Madrid) participando en la apuesta ARCO 40.

“El arte no tiene nacionalidad” como dice Lourdes Fernández, por esta razón no intento constatar la presencia o no de propuestas interesantes entre los artistas españoles y tal vez por ello se hayan decantado también el comité de la feria por una ciudad en vez de  por un país como invitado. Los Ángeles sin duda ha dado más nombre que aportaciones, puesto que en su conjunto las galerías no ofrecieron trabajos más allá de lo correcto, con lo cual  sus galerías quedaron absorbidas  por el resto de la feria sin mayor repercusión. La idea de ofrecer la mirada de una urbe americana tan cosmopolita y contemporánea parecía una apuesta segura que abalaría la proyección internacional a la que aspira siempre ARCO, pero tal vez era demasiado ambicioso para un evento de cinco días las aspiraciones de su directora “Espero que nos contagien esa capacidad creativa y ese movimiento cultural . La forma que tienen de trabajar, sus centros de arte, los talleres que hacen... espero que la huella que dejen sea esa riqueza de galerías, de artistas y, en general, de vida artística...”

Haciendo balance, como siempre,si los números van a tu favor todo ha sido bueno y solo queda esperar un año más para empezar de nuevo esta aventura. Esperemos que no sea así, que sólo nos quedemos con los beneficios porcentuales, porque ARCO parece mermar cada año, menos días de feria, menos galerías, menos artistas representados, menos visitantes y ciudades, en vez de países. Pero en una dirección opuesta, Madrid ofrece cada vez más alternativas, siendo la propia ciudad la que ejerce de feroz competidora de la  propia Feria. Este año paralela a ARCO otras pequeñas y no tan pequeñas ferias y propuestas como Just Madrid, la nueva cita de arte instalada en la Nave de Terneras, DeArte y Art Madrid, amplían la oferta a los coleccionistas  y si somos positivos, abren el mercado no a una feria sino a toda una serie de eventos en la ciudad. Así que si bien la crisis está ahí, demuestra que iniciativas no faltan y por tanto lo importante al fin y al cabo es pensar en su conjunto y tal vez no sólo en la individualidad de un evento.

(*) Fotos: Estela Rojo Hernández

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