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Arte y Libertad

Año X - Número 60

Actualizado a 23/08/2010

La Gloria del Barroco

Manuela García. Valencia, diciembre’09

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Iglesia de San Esteban. Valencia

Iglesia de San Esteban. Valencia

Como una pescadilla que se come la cola o como un círculo que se completa, La Luz de las Imágenes vuelve a Valencia en donde hace diez años inauguró su itinerancia con la muestra “Sublime”, en la que se acometió una importante repristinación de la Seu. Ahora prosigue con su labor de puesta en valor del patrimonio, a través de esta nueva campaña de restauración.

La actual exposición, que se centra en el mundo del barroco, constituye uno de los acontecimientos culturales más importantes del año en la Comunitat. Tiene como base algunos de los templos que surgieron alrededor de la Catedral de Valencia, primitivas arquitecturas de devoción y de arte cristiano constituidas sobre las antiguas mezquitas. Para su consecución se han restaurado casi 150 obras de arte y se expondrán un total de más de 300 entre pinturas, esculturas, orfebrería y documentos. Cada una de las tres iglesias elegidas abarca un bloque temático.

El itinerario comienza en el Almudín. Allí los visitantes podrán percatarse de todo lo que se ha hecho en estos diez años de existencia de la Fundación. A través de paneles, fotografías y audiovisuales se da una visión de las ocho campañas en las que se ha restaurado y recuperado una buena parte de nuestro patrimonio artístico. También, a modo de introducción en la exposición actual, un audiovisual muestra la época del barroco valenciano a través de sus diferentes manifestaciones artísticas como la escultura, la arquitectura, la pintura o la orfebrería. No podían faltar los talleres didácticos que ofrecen diversas actividades dirigidas  a los distintos niveles educativos, desde escolares a universitarios y adultos. Para ello se han dispuesto 60 ordenadores que ayudarán a comprender los trabajos de restauración llevados a cabo con motivo de esta muestra.

A continuación el visitante deberá recorrer tres sedes eclesiásticas, empezando por la cercana iglesia de San Esteban Protomártir. La iglesia parroquial de San Esteban, construida sobre una de las antiguas mezquitas de la ciudad musulmana,  es una de las más antiguas de Valencia, habiendo siendo una de las diez consagradas por el primer obispo de la Valencia reconquistada, don Pedro de Albalat. El templo tiene planta de una sola nave, seis tramos, capillas entre los contrafuertes, sin crucero, con presbiterio poligonal y cubierta con bóveda de crucería. Tiene capillas a sus pies, torre campanario y capilla de la comunión adosada a su exterior. Tras una restauración llevada a cabo a finales del siglo XVII, su interior destaca por su recargada decoración de yeserías y esgrafiados con abundantes formas vegetales y angelotes. Destacando el fondo esgrafiado de colores, sobre todo de azul, con ondulantes formas vegetales. Todo lo cual da como resultado una decoración de un barroquismo apabullante. Su pila bautismal es famosa entre los valencianos por haber sido bautizados en ella San Vicente Ferrer y San Luis Bertrán, entre otros venerables de la ciudad, y según dice la tradición todos los que hayan sido bautizados en esta iglesia no mueren de accidente. Otro dato histórico en que esta iglesia contrajeron matrimonio las hijas del Cid.

A continuación nos trasladamos a la Iglesia de San Martín y San Antonio Abad que consagrada en 1238 fue ampliada en dos ocasiones, en 1372 y en 1564. Además sufrió una remodelación interna en el siglo XVIII, dirigida por Francisco Vergara y sus hijos Ignacio y José. Con la recuperación llevada ahora a cabo han salido de nuevo a la luz los dorados y estucos originales En su fachada principal de nuevo se ha colocado el grupo escultórico de San Martín y el pobre. En esta sede se muestra una selección de obras de imaginería barroca a la que acompaña una cuidada selección de orfebrería, códices y documentos.

Muy cerca de ella tenemos la iglesia de San Juan de la Cruz, tercera y última de las sedes que componen la exposición. Como las anteriores en sus orígenes fue una mezquita. En un principio se dedicó a San Andrés en honor al padre de la reina Violante, esposa de Jaime I. Fue derribada casi totalmente hacia el 1600 y el Patriarca Ribera en 1602 puso la primera piedra para su reconstrucción. En la portada destacan sus columnas salomónicas. La decoración interior muestra una rica decoración de sesgo rococó de gran singularidad y belleza. El conjunto de paneles de cerámica policromada que conforman los zócalos de todas las capillas constituye uno de los mejores conjuntos azulejeros valencianos de todos los tiempos por la cantidad y calidad de las piezas. Aquí la exposición hace un especial tributo a la figura de la Virgen representada en muy diversas advocaciones. Además de las pinturas del propio patrimonio de la iglesia realizadas por José Vergara, Evaristo Muñoz, José Camarón y Antonio Villanueva, se muestran obras de Vasco de Pereira, Tomás Yepes, Sariñena y Felipe Pablo de San Leocadio.  Destaca un grupo escultórico dedicado a la Dormición de la Virgen donde ésta aparece sobre un lecho, adornada con todo su ajuar, realizado con piezas de diversa procedencia, Oliva, Albaida y Valencia.

Y aquí termina el recorrido que nos ha llevado por “La Gloria del Barroco”, exposición a la que ustedes pueden acercarse hasta el próximo mes de septiembre y que nadie debe perderse.

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