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Número 30
3 de Mayo de 2005

Oro Blanco

Andreu Alfaro

Alfaro: Ferro, Llautó i Swing

Catálogo razonado de Andreu Alfaro

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Año V - Número 30

Actualizado a 29/05/2011

Catálogo razonado de Andreu Alfaro

M. García

Han pasado casi cincuenta años desde que Alfaro realizó, en 1957, su primera exposición, que no era de escultura sino de dibujos, en la Sala Mateu, o desde que se colocó en un espacio público, el Colegio Alemán, su primera obra de carácter monumental, Espacio para una fuente, en 1959.

Tal vez para festejar esta especie de bodas de oro con el arte, el IVAM le ha dedicado este catálogo razonado que recoge toda su trayectoria artística. Y ha sido Vicente Jarque el encargado de llevar adelante el proyecto con el resultado satisfactorio que ustedes pueden comprobar dando una mirada a sus páginas. Pero háganlo con cuidado ya que no es cierto que el saber no ocupa lugar, en este caso no sólo ocupa lugar sino que pesa, exactamente ocho kilos.

El catálogo aparece dividido en décadas, en las que se enmarcan sus distintos y cambiantes proyectos, aunque, como es natural, algunos perduran en el tiempo. La de los sesenta está marcada por su vinculación al grupo Parpalló, del que fue miembro fundador, y en el que participaron también artistas como Salvador Soria, Eusebio Sempere o Yturralde. Defensores del constructivismo fueron uno de los primeros intentos de renovación del arte valenciano contemporáneo. De esta época son sus primeras esculturas realizadas en alambre y hojalata en las que hay un predominio claro de la línea. Los setenta fueron los años de las generatrices, la serie más conocida del artista, composiciones muy dinámicas formadas por una sucesión de piezas, que se ordenan en el espacio creando unas estructuras radiales y que alcanzó un gran éxito popular, todos hemos visto algún ejemplo ya sea junto a una carretera, en una fábrica o presidiendo la entrada de un banco. La década siguiente supone, otra vez, un giro en su trabajo que se decanta ahora por la figuración y recupera la piedra como material de trabajo. También es estos años empieza su ciclo, aún no concluido, dedicado a Goethe.

La última etapa, de los noventa a la actualidad, es de cambios constantes en la que tenemos series como Automodel, en la que toma su rostro como modelo, Jazz, un homenaje a la música o Sils Maria, con el tema del paisaje.

Alfaro nunca ha estado sometido a ningún tipo de norma, lo que explica su trayectoria de constante renovación sin importarle las corrientes o modas estéticas. En lo personal ha sido un artista comprometido que ha tratado de trasladar a sus obras sus ideales de democracia, libertad, nacionalismo o ilustración. Su obra ha sido y es un punto de referencia de la escultura contemporánea alcanzando un amplio reconocimiento internacional.

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