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Número 60
3 de Mayo de 2010

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Año X - Número 60

Actualizado a 29/05/2011

El fantasma de las alas de oro

Alberto Requena. Santander, diciembre'09

Portada de la novela

Portada de la novela

Esta novela de Blasco Ibáñez, publicada en 1930, dos años después de su muerte, es junto con “Los enemigos de la mujer” y “Novelas de la costa azul” las que escribió situando la acción en la costa azul, preferentemente en Montecarlo.

El tema de la misma, junto con “Los enemigos de la mujer” es una crítica patente contra la ludopatía, en su faceta de los juegos de casino, especialmente la ruleta.

En su exposición deja muy claro la inutilidad de intentar hacerse millonario, de este modo, muy al contrario, el sistema deja arruinados a muchos jugadores y en algunos casos les cuesta la vida.

Muchas veces me he preguntado que tendrá el casino de Montecarlo para tener el atractivo que provoca, es sin duda el más famoso de Europa, a pesar de que en Francia existen otros como el de Niza, Deauville, Biarritz, en Portugal Estoril etc y sin embargo prevalece su fama sobre ellos.

Blasco Ibáñez lo explica así; En boca de uno de los personajes al Casino de Montecarlo lo denomina “La catedral del Dios Azar”: “La tierra tiene centenares o tal vez miles de casas dedicadas a ese Dios misterioso y cruel que adoran muchos, porque representa  el peligro de la miseria y la desesperación, las aventuras de toda una vida, vividas en pocos minutos, el placer mezclado con el miedo, pero aquí es donde existe la única y verdadera catedral de esta religión. Los demás casinos son a modo de iglesias parroquiales”.

La novela en sí, es muy tópica, la trama se basa en los clásicos enredos amorosos, que suelen acabar mal. En este caso empieza presentando a los protagonistas, una familia compuesta por Arturo Tavera “El coronel”, su esposa Rosa y su hija adolescente Jazmina.

Él, jugador nato, que perdió su fortuna  por el juego y que consiguió casar a su hija con un  millonario, mucho mayor que ella para seguir manteniendo su adhesión al mismo.Pero para mi lo mas interesante son las descripciones que en varias ocasiones hace del “fantasma” en un alarde imaginativo como suele hacer en sus novelas.

“ ¿ Han visto ustedes alguna vez en Montecarlo el “Fantasma de las alas de oro”?. Yo tampoco lo he visto, y eso que llevo viviendo aquí mas años que “Duncan”; pero mi amigo lo encuentra todos los días, o con mas exactitud, todas las noches. Es una bestia semejante a la antigua Quimera inventada por los griegos, la cual  como ustedes saben, tenia cabeza de mujer, cuerpo de león, cola de dragón y no se cuantas cosas mas, formando un solo ser .Además tiene alas de oro, lleva una vestidura que vale miles de millones, y en unas cuantas horas da la vuelta a la tierra, y a un mismo tiempo se halla en todas partes, y a pesar de su grandeza, se recoge a dormir todas las noches en los sótanos del Casino”.

“Igual a los monstruos del Apocalipsis o de la mitología, este fantasma se compone de los mas diversos elementos; es una mezcla de lo que vuela, de lo que corre, de lo que se arrastra. Yo he visto su cara de mujer, hermosa, pero a estilo asiático; La nariz corta y ganchuda, los ojos oblicuos, una boca de labios delgados con los extremos hacia arriba, que sonríe diabólicamente mientras sus mejillas se hunden formando dos redondeles oscuros. Su cuerpo esta cubierto con una coraza de escamas, y cada escama es una moneda de oro grande, del tamaño de un águila de los Estados Unidos. Después de la coraza viene una falda larguisima, interminable, semejante a la cola de un cometa.

Cuando este fantasma necesita volar, saca unas alas que son por su forma y tamaño, como la América del Sur, las dos cubiertas de pequeñas plumas de oro, y cada pluma es una moneda.”

“Al desprenderse esta capa de adornos brillantes, quedaba al descubierto su verdadero traje: un sudario. La quimera era simplemente la MUERTE.”

Esta novela póstuma, pese a no ser de lo mejor que escribió el autor, por tratarse en el fondo de un relato de ciencia ficción, tiene su encanto y vale la pena leerla.

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