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Arte y Libertad

Año X - Número 59

Actualizado a 29/05/2011

Ana Prada

Manuela García. Valencia, diciembre’09

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Obra de Ana Prada. Foto: Agustín Verdeguer

Obra de Ana Prada. Foto: Agustín Verdeguer

Sala Parpalló. Hasta el 14 de febrero de 2010.

Ana Prada (Zamora, 1965) vive y trabaja en Londres desde 1989, pero está ligada a nuestra ciudad porque en ella realizó sus estudios de Bellas Artes en la Universidad Politécnica. Ahora, tras quince años sin exponer aquí, regresa para presentar un proyecto concebido para la Parpalló en el que adapta sus esculturas, fotografías y pequeñas instalaciones al espacio de la sala. Como reseñaba José Luis Clemente, comisario de la exposición, “todas las piezas son de nueva creación y conectan con la Sala Parpalló a través de un juego espacial y relacional que da buena cuenta de la envergadura del proyecto”. A su vez Prada ha destacado que en esta propuesta ha hecho algo que nunca antes había realizado: “Hasta ahora la arquitectura estaba al servicio de mi obra pero ahora la predominancia es de la propia Sala, y he introducido a los estudiantes del Politécnico en el montaje de las piezas”. Prada ha confesado que “he ganado mucho con esta experiencia porque he abierto otras posibilidades en mi forma de exponer”.

En la muestra, objetos de nuestro entorno inmediato son manipulados y asociados para dar lugar a nuevas identidades que los alejan de sus funciones primarias, aún siendo reconocibles. Pinzas, uñas, peines de colores, tenedores y cuchillos de plástico, entre otros, se exhiben en las paredes y suelos de la Sala Parpalló con un sentido lúdico y poético creando en el espectador paradojas y sorpresas. El espectador deberá ver las instalaciones de cerca y de lejos para poder establecer un diálogo con las obras.

Una exposición que gustará también a los pequeños de la casa que verán que todo sirve a la hora de crear formas artísticas, sólo hace falta tiempo e imaginación.

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