Año X - Número 58
Actualizado a 29/05/2011
Manuela García. Valencia, noviembre’09
Tras cuatro días de sesiones, en las que han participado numerosos ponentes, el congreso sobre el músico de Villena, además de sacar a la luz aspectos poco conocidos de su figura, como la vertiente literaria de su creación, su gran proyección en Hispanoamérica y su ideología progresista, ha planteado una serie de conclusiones con el fin de devolverle al lugar que le corresponde por la magnitud de sus producciones.
Victor Sánchez, uno de los directores del congreso, manifestaba que “Chapí se ha revelado como uno de los grandes de la historia de la música española y una figura central del teatro lírico europeo que trabajó magistralmente todos los aspectos relacionados con ella: la instrumentación, el tratamiento del texto y la vertiente dramática sobre todo”.
Sobre su obra se ha constatado que sólo unos cuantos títulos suyos, como La revoltosa, El rey que rabió o La bruja, han tenido la difusión que merecían. También han recordado que composiciones como Curro Vargas o Margarita la tornera no se han llevado a la escena en los últimos cuarenta años. Esta circunstancia se ha producido también, según los expertos, con respecto a la producción orquestal y de cámara de Chapí, que pese a que su calidad es comparable con la de Massenet o Gounod, tampoco está presente como debiera en los auditorios españoles.
Hay que tener en cuenta que, además de estas composiciones, dejó unas treinta obras líricas de primera magnitud que cosecharon grandes éxitos como La chavala, una zarzuela que está a punto de publicar el Instituto Complutense de Ciencias Musicales, según anunciaba en el congreso el director de esta institución, Emilio Casares, o la ópera Circe.
Según el especialista británico Andrew Lamb, la producción zarzuelística de Ruperto Chapí alcanzó cotas de calidad que la sitúan en la élite de la opereta europea. Y sostiene que las composiciones de Chapí traspasan la frontera de la spanish operetta, término utilizado en habla inglesa para referirse a la zarzuela, dado que este último género tiene unas peculiaridades que la hacen única, aunque ambas formas musicales reúnan rasgos comunes. “La música de Chapí tiene unas ambiciones y resultados que van bastante más allá de lo que alcanzan numerosos compositores especializados en opereta y en zarzuela”. Entre los puntos de conexión de ambas formas musicales se encuentran los ritmos marciales y los números “rataplán”. En especial las obras en un acto de Chapí “presentan llamativas similitudes con las de Offenbach de temática similar”.
Una de las novedades que ha sacado a la luz el congreso es la relación que Chapí mantuvo con algunos escritores de la época, por ejemplo con Galdós ya que el músico escribió una zarzuela basada en los Episodios Nacionales.
Así mismo, se ha puesto de relieve el progresismo de Chapí y su sensibilidad y compromiso con respecto a la sociedad de su tiempo que se plasmaron por ejemplo en la creación de la Sociedad General de Autores como organismo concebido para la defensa de los derechos de los creadores.
También se ha resaltado la profunda huella que dejó en Hispanoamérica. Especialistas de esos países han hablado de los estrenos y representaciones de sus obras allí, pero también de la influencia que el maestro alicantino ejerció sobre la música de países como México, Cuba, Uruguay y Argentina. Además, y aunque este aspecto está pendiente de investigación, se sabe que la música del compositor dejó una huella muy importante en Perú y Colombia.
Redacción, administración y publicidad
Guillem de Castro 121, 2ª - 46008 Valencia
Tel. y Fax: 96 338 11 33 - Movil: 686 91 46 44
E-Mail: arteylibertad · hacemosciudad