Año X - Número 59
Actualizado a 18/07/2010
Es el autor de la fuente al río Turia de la plaza de la Virgen
Amparo Ferraro/Paco Carsí. Valencia,octubre ´09
El escultor valenciano Manuel Silvestre de Edeta cumplió el pasado 31 de agosto 100 años. Este escultor, nacido en Liria, considera que los años no perdonan y van dejando huellas, y no cabe duda que los árboles, como los hombres, no mueren de pie. “Yo soy Silvestre, árbol Silvestre, y digo que he dado mi punto aquí a la ciudad de Valencia y a todas las partes donde mi obra está, por lo tanto yo creo que en agradecimiento al fruto que he dado este árbol todavía esta de pie”.
Su dedicación a la escultura fue fruto de un accidente que tuvo a los 18 años ya que no hay antecedentes en su familia que se dediquen al arte. “Mis padres eran agricultores, tuve un accidente en Liria trabajando en la agricultura y por ese acontecimiento me dedique a dibujar en casa. Mi tío me dijo que yo seria un buen operario si aprendiera el oficio y fuese a Valencia a ayudarle en su taller de mármol ya que él tenia un taller de lápidas y de esculturas de panteones. Desde entonces hasta hoy me dedico a la profesión, con amor a la misma y con ilusión” señala de Edeta.
Manuel Silvestre de Edeta ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes en Valencia, en San Carlos, y se sacó el título de profesor de dibujo en la época de Pérez Contell, Jorge Sugestio García Garcieta, José López Andreu y otros escultores de la época y a partir de entonces ha continuado siendo y sintiéndose escultor.
Al trabajar en el taller de su tío, el material que más le gusta trabajar a este escultor es el mármol, y sus colores preferidos son el ocre, el amarillo y el azul. “Tengo una obra que pasa desapercibida y que le tengo mucho cariño que es Santa Teresa de Chornet, que es la que esta en la plaza Santa Mónica y que fue restaurada por mi alumno Jesús Castelló. La escultura que puse más calor en ella, porque el mármol es muy costoso de hacer, también fue una de Santa Teresa Chornet que fue fundadora de la casa de los ancianos desamparados en Valencia. Esta escultura la hice en mármol de tres metros de alta para el Convento de Líria, donde falleció Santa Teresa”.
Una de las obras más conocida de este escultor es la fuente al Río Turia ubicada en la plaza de la Virgen de Valencia, obra que le fue encargada por el alcalde Don Miguel Ramón Izquierdo. “El Río Túria fue quien regó nuestra huerta valenciana, que fue el verdadero poder económico de nuestra ciudad. Según la mitología, el río está representado por una figura de hombre, un poco recostado, y las acequias que riegan la huerta valenciana están representadas por una mujer que esta arrojando agua por el río y los campos. Pues me han dicho que la escultura era machista, y además lo han publicado, pero no tengo la culpa de que el río es masculino y las acequias femeninas” indica Silvestre de Edeta.
Pero el escultor se siente orgulloso de todas sus obras. “En Valencia, en el Museo de la Ciudad “tengo una figura muy especial para mí, que es El Pequeño Pescador y después un grupo escultórico que esta en el Puerto, que todavía no lo han colocado, que se llama El hombre del Mar, se trata de un grupo escultórico en bronce donde una figura masculina mira el mar con su familia detrás. También está el monumento a la Música en Líria, y hay otro monumento al Labrador de Líria, que es lo que yo viví en mi juventud”, señala.
Son ya 100 años los que ha vivido este artista y no se arrepiente de nada lo vivido, “si volviera a tener 18 años, haría lo mismo, pero no dejaría de tener en cuenta las circunstancias del momento en que se vive”. Nos cuenta la anécdota de que en una ocasión estaba escuchando una música muy moderna, “y un vecino me pregunto ¿Silvestre, pero a ti te gusta esto?, y yo le dije, que estos tiempos no son los nuestros, pero también te digo lo que no me gusta es que yo soy ahora un hombre muy mayor y que la juventud esta viviendo y disfrutando de estas circunstancias, luego, en cada tiempo y cada momento, hay un modo y una tendencia… quiero decir que si ahora volviera a ser joven, haría una escultura más moderna de este tiempo”.
A pesar de que siempre ha hecho figura también ha pintado y dibujado, tendrá más de 200 dibujos “que espero que algún día vean la luz, de hecho he pedido a mis hijos que algún día hagan una exposición con mis dibujos”.
Además, a este escultor le gustaría que Valencia tuviera cada año una escultura que engrandeciese la ciudad con obra permanente. “Cada año en Fallas se queman al menos 300 monumentos artísticos, pero no queda ningún monumento para la posteridad, solo el ninot indultat. Se queman muchas cosas que valen mucho dinero y al final solo quedan cenizas. Y es que hoy en día en Valencia ya no se encargan esculturas figurativas porque estos tiempos han pasado, pero en realidad hay escultores que todavía podrían engrandecer nuestra ciudad con sus obras, aunque sus obras no tuvieran nada que ver con un pasado. Lo ideal seria un presente representativo, porque a través de la obra de arte podemos ver historia. Yo quisiera también que Valencia recogiera historia a través del tiempo, por lo tanto en cada uno de los tiempos hubiera una representación de una obra pictórica o escultórica, porque nuestra ciudad es eminentemente artística en todos los aspectos” manifiesta.
A Manuel Silvestre de Edeta le hubiera gustado hacer una obra escultórica que representara las manos unidas, “porque cuando están las manos unidas, están las personas unidas y los corazones. Algo simbólico, no lo realizaré porque el tiempo no me lo permite, voy a ver si puedo dejar por lo menos la iniciación, el pensamiento, traducido a algo gráfico, para que alguien la realice”.
En la celebración de su aniversario sus ex alumnos, catedráticos de la Facultad de Bellas Artes, le rindieron un homenaje en Líria, y de estos casi ninguno hace esculturas como las suyas, “yo fui el que les enseñé, pero cada uno sigue su propio estilo, el tiempo es el tiempo, y cada uno es consecuente al tiempo que le toca vivir, y yo como es natural no vuelvo atrás porque no se puede volver”.
A sus 100 años este artista se muestra con una lucidez sorprendente y finaliza nuestra conservación con una reflexión, y es que “la disciplina del escultor es muy dura porque una obra se puede quedar fácilmente en la transición”.
Escuche la entrevista con el escultor Manuel Silvestre de Edeta en COPE Valencia:
Redacción, administración y publicidad
Guillem de Castro 121, 2ª - 46008 Valencia
Tel. y Fax: 96 338 11 33 - Movil: 686 91 46 44
E-Mail: arteylibertad · hacemosciudad