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Arte y Libertad

Año X - Número 58

Actualizado a 29/05/2011

Pinacoteca Psiquiatrica en España, 1917-1990

Manuela García. Valencia, octubre’09

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Sarro

Sarro

Universitat de Valencia. Hasta el 24 de enero de 2010

    

Sorolla supo reflejar en uno de sus lienzos la anécdota que relata como el 24 de febrero de 1409 el Padre Jofré protegió a un demente al que unos mozalbetes increpaban. Posteriormente el fraile sería el creador del primer manicomio del mundo, el Hospital de Inocentes, de los locos y orates, (Dels inocents, dels folls y de Orats), inaugurado en Junio de 1410 y que estaba situado en lo que hoy es Biblioteca Valenciana.

Parece, pues, oportuno el momento escogido, cuando se cumplen 600 años de aquel acontecimiento, para realizar esta exposición que permite ver por primera vez el trabajo de enfermos mentales españoles e introduce el debate sobre cual ha sido la consideración en España de este tipo de pintura. Las pinturas de enfermos mentales en nuestro país han sido para la psiquiatría, desde los inicios del siglo XX, un instrumento de apoyo en el diagnóstico, una actividad ocupacional o un modo de psicoterapia.  

Aquí se nos presentan cerca de 200 piezas, entre obras pictóricas, escultóricas y objetos relacionados con la psiquiatría (manuales, textos, fotografías, artilugios…) y dos documentales: sobre la historia del manicomio de Valencia hasta hoy, obra del psiquiatra Cándido Polo y del realizador Guillermo Polo; y otro sobre el desparecido Hospital de la Santa Cruz de Barcelona, de Josep Mª Comelles, psiquiatra y catedrático de antropología de la Universidad Rovira i Virgili.

Y para una mejor comprensión, la muestra se ha estructurado en ocho secciones: Lo primitivo y ajeno; Geometrías, arquitecturas, máquinas y otros inventos; Ángeles y demonios; Pictoescrituras; Alienista/ alienado; Escenas hospitalarias; Melancolía; Localización de la locura, la cabeza como alegoría, y Sueños, delirios y monstruos. Apartados que, según su comisaria, Ana Hernández, plantean una lectura “fundamentalmente cultural” obviando la búsqueda de un estilo “esquizofrénico” o  de  la relación de las obras con los síntomas o los diagnósticos médicos. La comisaria también desmitifica una leyenda, la que asocia genialidad y locura: “Aunque sabemos que hay estados mentales más proclives para la creación, asociar genialidad y locura es un tópico, porque la enfermedad puede ser destructiva, por eso los artistas que han sufrido una patología mental crean a pesar y sobreponiéndose al sufrimiento psíquico. En definitiva la creación artística permite, cuando es posible, iluminar el pozo más profundo”.  

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