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Arte y Libertad

Año X - Número 60

Actualizado a 29/05/2011

Nuevos datos de familiares que marcharon con Blasco a la Argentina

Mientras que el padre de Esperanza decidió quedarse en Argentina el abuelo de Emilia volvió a Valencia

Amparo Ferraro. Valencia.

Pasaporte del segundo viaje de José González Bonillo

Pasaporte del segundo viaje de José González Bonillo

Artículo de la edición nº 1 de Arte y Libertad, 3 de mayo de 2000.

Debido a la pretensión de hermanamiento entre Corrientes y nuestra ciudad de Valencia algunas personas se han dirigido a la Asociación Vicente Blasco Ibáñez - Centro de Estudios León Roca interesados por este ambicioso proyecto. Sin duda de las personas que más han llamado la atención han sido Esperanza González Carrascosa ya que su padre. José González Bonillo, de Alginet, fue uno de los que marchó con Blasco a Argentina, y Emilia Quiles Juan, cuyo abuelo, Mariano Juan Palomares, también fue junto a éstos. El relato que ellas nos han hecho de la experiencia de su familia ha sido muy interésame para todos aquellos estudiosos de la vida de Blasco, y ante lodo para quienes luchan por aclarar lodo lo relativo a aquella "leyenda negra" que en su día envolvió la figura del novelista. Tanto José González y Mariano Juan como oíros vecinos de Benifayó o Sueca eran buenos agricultores y con su viaje ayudaron a que Corrientes tenga hoy en día campos de naranjos y de arroz de una gran belleza, y ame todo que puedan disfrutar de su buena producción. Esperanza afirma que "Corrientes hoy en día vive del arroz y de la naranja que llaman valenciana y exportan u todo el país".

Esperanza González se siente orgullosa de que su padre fuera uno de aquellos que decidiese no volver a Valencia cuando se deshizo la colonia de "Nueva Valencia", pese a que Blasco Ibáñez ofreció a todos el dinero necesario para el transporte de! regreso. Y es que fue allí, en Argentina donde José se casó con María Rebull, una española con quien tuvo cinco hijos, y que murió muy joven. Fue en 1926 cuando su padre volvió a Alginet para casarse en segundas nupcias con Eulalia Carrascosa, con quien tuvo seis hijos, entre ellos Esperanza. Allí en Argentina Eulalia crió a los once hijos, ya que consideraba a todos como "González".

Esperanza comenta que su padre trabajo en diversas cosas como fue en el alcantarillado de Corrientes, posteriormente adquirió unas tierras que poco a poco fueron creciendo hasta llegar a las 33 hectáreas, y que aún pertenecen a la familia. Mientras que lodos sus hermanos se casaron con españoles ella lo hizo con un argentino, aunque de bisabuelos españoles, y su hermana pequeña que se casó con un italiano.

Sin embargo el abuelo de Emilia en 1914 decidió volver a Valencia, y no lo hizo con las manos vacías ya que con el dinero que trajo de Comentes compraron tierras en el Mareny. Hoy en día la casa que allí tiene comenta graciosamente que se la "deben" a Blasco Ibáñez. A pesar de lodo la abuela cié Emilia en aquel entonces no quería volver a Valencia ya que allí en Corrientes veía un prometedor futuro.

Para Esperanza González entre Valencia y Corrientes hay muchas semejanzas como es el clima, y que hay mucho agua, lagunas y pantanos. Aún recuerda ella como muchos domingos se reunían en la "Quinta" de sus padres todos los valencianos que vivían allí a comer arroz. Afirma que su padre llamó a su hermano Antonio, para que se viniese, lío de Esperanza, y el hijo de éste, Salvador, tiene en la actualidad un restaurante en Corrientes que se llama "La casa de las paellas". Al preguntarle por aquella "leyenda negra" Esperanza se sorprende, confiesa no haber oído hablar de ella hasta que llegó a Valencia en 1986 por motivos laborales de su marido. Según nos dice allí se cuenta una historia diferente, "es una historia muy natural de emigrantes, se tiene un recuerdo familiar grato de Blasco, como si fuera un tío lejano de la familia".

De este modo el testimonio de estas dos mujeres refleja el sentimiento de familiares de aquellos emigrantes que marcharon con Blasco, con una diferencia: mientras que uno se quedó en Argentina el otro regresó a Valencia. Pero en ambos casos al parecer lo que hay es agradecimiento hacia el escritor a pesar de que algunos defiendan lodo lo contrario.

 

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