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Arte y Libertad

Año X - Número 56

Actualizado a 29/05/2011

Non Stop. Arte Contemporáneo Japonés en Valencia

…mantienen su particular esencia como su vinculación a la naturaleza, la frescura de sus creaciones y las influencias del arte occidental

Isabel Albert. Valencia, julio´09

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Vicente Navarro, Yurica Kodama y Kato Hiromistu (*)

Vicente Navarro, Yurica Kodama y Kato Hiromistu (*)

Valencia acoge hasta el 28 de julio de 2009 a 16 artistas del colectivo japonés Non Stop. El entusiasmo de estos jóvenes artistas sobresale a través de sus obras que muestran la particularidad de la creación artística de cada uno de ellos.

La obra de Kato Hiromitsu es un trabajo minucioso ligado a las técnicas ancestrales del Ukiyo-e, género del grabado producido en Japón en los siglos XVII y XX, entre los que se encuentran imágenes de la naturaleza. Hiromitsu utiliza la tinta sobre papel en una producción donde estilísticamente coexisten las influencias del grabado y el collage occidentales junto con las técnicas de la estampa japonesa para mostrar a través del dibujo preciosista un fragmento de la naturaleza.

Nitta Shinzi, profundiza en la soledad del individuo a través de la fotografía. Predomina un sentido minucioso del dibujo en sus obras realizadas con lápices de colores, acrílicos, sobre soportes de madera, papel y con la impresión digital su obra adquiere una visión artística original de la que solo podemos admirar una mochila que guardaba su producción artística antes de  que desapareciera  en la ciudad de Barcelona donde le robaron el equipaje.  Shinzi ha aprovechado esta historia desagradable y tomarlo como algo positivo, haciendo homenaje a la maleta vacía.

La fotógrafa de estética femenina Namura Misa, retrata a la mujer como objeto de deseo, a partir del blanco Namura maquilla la modelo expresando un sentimiento que transmite a través de la fotografía. La sensualidad, el erotismo que envuelve a la modelo se relaciona con la naturaleza, en la exposición se muestra esa naturaleza que envuelve el cuerpo femenino y nos sugiere a través de la utilización del color esa sensibilidad común que aparece en el arte japonés. Coincidiendo con la inauguración de la exposición Namura realizó una instalación con la modelo Erina Kawachi que seguro podremos contemplar en próximas exposiciones.

Taya Masaru, Artista especializada en pintura abstracta gestual, su pintura abstracta, Elíptico 2009-1 y Elíptico 2009-2, sugiere la visión de la contorsión del cuerpo humano que se esconde dentro de su pintura con influencia de los impresionistas occidentales y el puntillismo de Seurat y Signac. Sus acrílicos sobre papel de cáñamo conceden al color una existencia propia independiente de la forma y pudiendo llegar a prescindir absolutamente del objeto.

Ooya Shingo, Ph.D, su obra de estética pop con colores energéticos y brillantes que resultan acentuados a través del soporte de la misma. Shingo realiza una obra abstracta donde experimenta la creación artística desde la precisión en el dibujo, estaríamos ante una obra en la que todavía hay que recorrer comprensivamente un período aún poco asentado en la retina del público aficionado al arte.

Okamoto Motoko, realiza performances e instalaciones en torno al concepto de Kawaii, su obra Parthenon representa la ternura de las figuras que rodean una especie de lámpara generando una sensación en el espectador de tranquilidad, de relajación, las esculturas están realizadas en fibra de vidrio y técnica mixta predominando los colores suaves que describen la dulzura y el encanto de sus rostros que nos acerca a la lectura de la cultura japonesa.

Kinoshita Shin-ichi, su  obra recuerda los orígenes del arte tradicional japonés, con cierto primitivismo incorpora en sus obras Retrato 2009-1 y Retrato 2009-2 la técnica mixta y el collage dando forma a los rostros que se recortan en un fondo negro y ofrecen diferentes visiones al espectador que recuerdan una intromisión de la estética japonesa relacionada con la naturaleza.

Nagaoka Tsuyoshi, artista que analiza el vacío y la geometría a través de la delicadeza de sus retratos, muestra en sus acrílicos una nueva forma de expresión a través del retrato perfilando el rostro, marcando los ojos almendrados o redondeados, rasgados que recuerdan las creaciones de Osamu Tezuka, del cual Tsuyoshi es gran admirador, la influencia del cómic y del dibujo animado en el Arte contemporáneo llega perfilarse en la obra del artista japonés.

Se revisa la contemporaneidad del retrato desde posturas tan contrapuestas como el expresionismo, el hiperrealismo o el fenómeno conceptual, siempre bajo una óptica posmoderna y con numerosos procedimientos técnicos, ejemplos de los derroteros actuales que sigue el género retratístico en este umbral del siglo XXI.

Tanaka Kouichi reivindica en sus obras Balloon man y Floating woman la conciencia de la alienación social, Kouichi huye de la belleza formal superficial y mezcla la realidad con la ficción, hace surgir de la tierra una naturaleza que se transforma inevitablemente y nos transporta a un silencio denso que nos habita y nos recuerda lo que somos, es un dialogo con la obra en la que el espectador llega a sentir variadas sensaciones contaminadas por la vibración del color que las envuelve, desde una fría distancia azul, que consigue un efecto de no intervención, hasta intervenciones más emocionantes que nos salpican a través de los rojos.

La artista japonesa Nishio Shihoko, artista dedicada al vídeo arte y a la performance representa en su Instalación (Sal, cristal, madera y agua) el caos existencial, un resultado estético producido por los elementos que nos ofrece la naturaleza y que Shihoko representa en su obra como la destrucción del orden combinando la naturaleza en sí, su esencia interior y su propia destrucción.

Araki Naoya se inspira en la naturaleza en sus obras Voces del viento, Patrones de agua y Primavera, naturaleza mimética  que reproduce de forma exacta utilizando la vegetación oriental y su morfología como elemento compositivo de su obra haciendo gala de un gran virtuosismo en el dominio del dibujo con el que concibe unas composiciones poéticas, atrapando sus pequeños detalles y su identidad en cada una de las formas, sus luces y continuos y divergentes movimientos. Dibujos donde interpreta, analiza e interioriza para reproducir la generación de la vida y la energía que se aíslan en la memoria.

Los óleos sobre lienzo de Aoki Hitoshi nos sugieren un arte neofigurativo con influencia del surrealismo y el expresionismo europeo, una reivindicación de los cotidiano que denota la presencia y ausencia que evoca con cada obra, La formación de lo subterráneo, El acoso sexual y Pene cilíndrico vertical, consiguiendo que resulten hasta cierto punto familiares, pues conllevan vivencias y momentos que se nos antojan comunes a todos, exigen al observador un análisis pormenorizado de cada experiencia que se representa.

La escultora Oonishi Satomi,  captura el viento, su sustancia, su forma, mediante sus instalaciones, La noche del viento de otoño, 2007 y Brisa en la puerta, 2008, pretende atrapar lo intangible, el viento. Sus esculturas encierran un espacio en movimiento, un espacio inspirado en la naturaleza que se expande y se contrae no existiendo límites ni fronteras, es un espació tridimensional a través del cual Satomi investiga capturar lo intangible.

La pintura abstracta de Tajima Tamaki, sus acuarelas, acrílicos y tinta japonesa sobre papel, Agua y maderas, Agua profunda y Rosa de agua evocan a primera vista la esencia de la naturaleza, obras que escapan del expresionismo abstracto, huellas que muestran la ausencia del artista que mediante suaves veladuras y aguadas transmiten la serenidad del arte japonés influenciado por la abstracción europea.

La naturaleza geometrizada o geometría natural es la práctica de Kouno Masahiro. Su serie Sorairo  utiliza la técnica de impresión digital y lápiz de color, las nuevas tecnologías donde Masahiro estudia el color representando una obra abstracta que nos induce a la calma del mundo natural.

Formas orgánicas y colores brillantes danzan en el espacio de las obras de Tanacue, creador de vídeo arte e instalaciones que toma la cultura del consumo como referencia para sus Colorythms: pequeños y estridentes objetos con vida propia que flotan en sus composiciones, su obra Colorhytmswoods130509, realizada mediante la técnica de impresión digital sobre lienzo, atrapa al espectador en un mundo surrealista que se intensifica con la utilización del color que se inserta dentro de la naturaleza como forma de expresión.

El arte contemporáneo japonés mantiene su particular esencia como nos muestran los artistas de Non Stop en sus obras de arte, su vinculación a la naturaleza, la frescura de sus creaciones y las influencias del arte occidental así lo demuestran en esta colectiva que como homenaje a la figura del comisario de arte Hideki Minematsu ha sido posible gracias a la colaboración del galerista español Alfonso González-Calero, de la Galería Catarsis de Madrid y Paco Carsí, director de Arte y Libertad, exposición que acoge el Círculo de Bellas Artes de Valencia, hasta finales de julio.

(*) Kato Hiromistu atento a los comentários de sus obras, interpretados por Yurica Kodama, pronunciados por el artista valenciano Vicente Navarro "Famós". Foto: Paco Carsí.

(**) Namura Misa fotogtafiando las poses de su modelo Erina Kawachi. Foto: Paco Carsí

(***) La periodista Amparo Ferraro atiende las explicaciones de Yurica Kodama, mientras el autor japones Nagaoka Tsuyoshi permance delante de su obra. Foto: Katy Lautert

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