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Arte y Libertad

Año X - Número 56

Actualizado a 20/09/2012

La muerte de David Carradine y Farrah Fawcet deja huérfana a una generación de televidentes

Montse Fayos. Valencia, jul'09.

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Farrah Fawcet, 1947-2009.

Farrah Fawcet, 1947-2009.

En poco tiempo se han ido dos nombres de la pequeña pantalla que, si bien nunca marcaron grandes cotas interpretativas, se convirtieron en dos iconos en la época en la que sólo había dos canales y triunfaban, entre otras, “Kung Fu” y “Los ángeles de Charlie”.

La muerte de David Carradine ha estado teñida de misterio y morbo desde que apareciera su cadáver, al parecer con signos de realizar una práctica sexual consistente en la eliminación de oxígeno hasta alcanzar el orgasmo. Los televidentes españoles difícilmente olvidarán su papel en Kung Fu y los más jóvenes lo recuerdan gracias a Quentin Tarantino que, una vez más, rescató a una estrella casi olvidada y lo devolvió a la popularidad. “Kill Bill” fue la película que hizo famos, años después del Pequeño Saltamontes, a Carradine, que en el momento de su fallecimiento se encontraba rodando una nueva película.

Farrah Fawcet era el ángel rubio de Charlie, la más deslumbrante de las tres sofisticadas mujeres detectives. La actriz tejana, nacida en 1947, fue elegida para este papel únicamente por su belleza, radiante y muy americana. Una rubia melena, unos ojos color cielo y una deslumbrante sonrisa, junto a un cuerpo de impresión, la ayudaron a conseguir papelitos en filmes menores y en anuncios televisivos, hasta que su imagen se publicó en un poster que vendió 12 millones de copias. Farrah sólo se mostraba tal y como era, hermosa. El avispado productor Aaron Spelling la contrató en los 70 para completar el trío de féminas de “Los ángeles de Charlie” y su papel causó sensación entre millones de telespectadores de todo el mundo. Nunca volvió a obtener tanta repercusión y nunca despegó cualitativamente en su carrera, ni en televisión ni en cine. Junto a ella, su segunda pareja, Ryan O’Neal, ha revivido la tragedia que portagonizara en “Love Story”, ya que hace unos años se supo que la actriz padecía cáncer de colon y desde entonces O’Neal no se separó de ella. Se iban a casar, tras años de negativas de Fawcet, pero la muerte se interpuso en su camino. Nadie olvidará nunca al ángel rubio de la televisión.

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