Volver a la portada de este número
Arte y Libertad

Año X - Número 58

Actualizado a 23/08/2010

Vicente Martín i Soler

Alberto Requena. Santander, junio´09.

1 2 3

Vicente Martín i Soler

Vicente Martín i Soler

Este articulo trata de dar a conocer la vida de Vicente Martín i Soler, compositor valenciano, barroco, que  yo he conocido, musicalmente hablando, recientemente.

Soy consciente que antes que yo, ha habido varias personas que han escrito sobre el tema y sin duda con más categoría, por eso, les ruego perdonen mi osadía

El compositor que nos ocupa, nació en valencia en 1754 (unas fuentes dicen que el 2 de mayo y otras el 14 de junio) y murió en San Petersburgo el 30 de enero de 1806.

De sus primeros pasos sabemos que de niño fue miembro del coro de la catedral de Valencia y que tras estudiar música en Bolonia, volvió a España y se instalo en  Madrid en 1775, donde estreno su primera opera a los 22 años. Se trata de “ I due avari “ (Los dos avaros) que luego se tradujo al español como “El tutor y la niña” y en 1977 su zarzuela “Il tutore burlato” (El tutor burlado) que 20 años mas tarde adapto al español con el titulo de “La madrileña”.

A continuación y por motivo de una orden real prohibiendo representar operas en España, se traslado a Nápoles donde permaneció hasta 1785,después estuvo en Viena, donde hizo amistad con Mozart y con Lorenzo Da Ponte el cual escribió los libretos de tres de sus operas mas celebradas :”Il burbero di buen cuore” (El gruñón de buen corazón), “Una cosa rara” (de esta opera Mozart, cito en su “Don Juan”,concretamente en el en el segundo acto un tema extraído de “Una cosa rara”, y “L’arbore di Diana”.

La colaboración entre ambos compositores fue, no sólo en la comentada anteriormente, sino en varias ocasiones, concretamente en octubre de 1789 Mozart compuso dos arias que fueron representadas durante una reposición del “Il burbero di buen cuore”, y que mas tarde fueron insertadas en la misma.

Mas adelante en 1788 se traslado a San Petersburgo, aceptando una oferta de Catalina II, para ser compositor en su corte y allí permaneció hasta su muerta en 1806.

De su estancia en esta ciudad, se sabe que su primer trabajo fue poner música a un libreto escrito en parte por la propia zarina “Catalina la grande”, sobre un tema cervantino, por titulo “El desgraciado héroe Kosmetovich”, estrenada en 1789, y cuyo fin era ridiculizar a Gustavo III de Suecia.

Sobre este punto me llama la atención las connotaciones políticas de la época, ya que Verdi en el año 1859, tuvo un sinfín de dificultades para estrenar “Un ballo in maschera” (Un baile de mascaras) teniendo que cambiar los personajes; así Gustavo III es Ricardo, conde de Warwick, y la acción se desarrolla en Boston, ciudad de la cual es gobernador.

Es curioso que también con “Rigoletto” en 1851,paso algo parecido, ya que se basa en una obra de Víctor Hugo, denominada “Le rui s’amuse” (El rey se divierte) que narra la vida de Francisco I de Francia (para mas datos, es el que en la batalla de Pavía, venció a Carlos I de España), por lo tanto tuvo que cambiar la acción a Italia (Mantua) y al rey sustituir por un duque, tan disoluto como él, según sabemos.

También y al contrario me extraña que en su opera “Don Carlos”,Verdi no tuviera problemas, pues el papel de Felipe II (padre de Don Carlos) no resulta muy admirable, ya que el creador del mismo, Schiller, lo hace parecer como un ser abominable.

Sabemos que se conservan 21 operas, entre las cuales esta la que he conocido recientemente, en dvd, ”Il barbero del buon cuore”; sobre una coproducción del Teatro Real y el Teatre del Liceo, me parece magnifica, pese al anacronismo de decorados y vestuarios, tiene ritmo. La música  preciosa  y de categoría, con reminiscencias mozartianas y sobre todo la actuación de Carlos Chausson, que destaca sobre los demás. Para mi es el Barítono bajo bufo que mas me gusta para operas barrocas.

Para dar idea de la categoría de este compositor, tan olvidado, vean estas muestras de comentarios de su época:

La pareja Da Ponte-Martín i Soler, volvió a ponerse en acción, y en noviembre de aquel mismo año, 1786, los vieneses aplaudieron hasta romperse las manos, la nueva producción surgida de aquella  colaboración,”Una cosa rara”.

Esta fue con mucho, La opera mas importante de Martín i Soler y eclipso rápidamente el recuerdo de “Las bodas de Fígaro” de Mozart que se había estrenado en Viena en mayo del mismo año.

De las memorias de Da Ponte:

“L’ arbore di Diana, la opera de Martín i Soler, fue la primera en subir a las tablas en el año 1787, concretamente el 1 de octubre, con un éxito aún más apoteósico que el del año anterior. Por aquel entonces, Martín sólo era superado por Paisiello (autor de la primera versión de “El barbero de Sevilla”,”La serva padrona “, etc), en el gusto de los vieneses, si atendemos al numero de representaciones de sus operas en el Burgtheater, según recoge en un articulo C. Hoslinger, en 1787, hubo en dicho teatro 37 funciones de opera de Paisiello frente a las 31 de Martín, las 5 de Salieri y ninguna de Mozart. Dos años mas tarde el valenciano se encumbraba al primer puesto con 42 representaciones, seguido de 28 de Salieri y 11 de Mozart.

Como final solo me queda animar a los aficionados a la opera, que lean este articulo, que traten de conocer a Martín i Soler.

Y como colofón, las palabras que figuran en su lápida en el cementerio de Wassili-ostrof en San Petersburgo: ”Admirado en las principales ciudades y cortes de Europa, tanto por su talento como por sus bellas y nobles cualidades morales”.

Ver comentarios Enviar a un amigo Imprimir