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Arte y Libertad

Año X - Número 56

Actualizado a 18/07/2010

Constante Gil
El espíritu de la antigua Cerveceria Madrid

Este gran artista mantuvo viva entre la clientela, su pasión por el arte

A. Ferraro / Paco Carsí. Valencia, feb`02..

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Tertúlia en el estudio de Constante Gil. F: Carsí

Tertúlia en el estudio de Constante Gil. F: Carsí

Artículo editado en el nº11 de Arte y Libertad. 20 de febrero de 2002.

De nuevo el entorno de Constante Gil se convirtió en el mugar de reunión de sus amigos, hasta su estudio se acercaron artistas como Uiso Alemany, Rafa Calduch, Luis Plá, Jesús Castelló, Voro Peris, Vicente Cortina, Chova Gisbert, Progreso... y ausencias notables por motivos académicos y profesionales como Esteve Edo, Nassio Bayarri, José Luis Ros... todos ilusionados porque esa tarde, por convocatoria de Arte y Libertad, revivieron uno de tantos encuentros que tuvieron lugar en la antigua Cervecería Madrid, donde comenzaron a ir siendo muchos de ellos estudiantes.

El anfitrión era el mismo, Constante Gil, el decorado era de nuevo su obra, la gran mayoría de esta desarrollada en la Cervecería donde allí dejo plasmado todos los momentos que ocurrieron, caras conocidas, las caras de sus clientes, de sus amigos. Esté también Manolo, el hijo de Constante, que recuerda los buenos momentos que se vivieron en aquel local, y afirma que durante más de 20 anos fue “la casa de todo el mundo bohemio, de todos los artistas... plásticos, cineastas, poetas y lite ratos”! 

Añoranzas de un pasado

Todos los presentes recuerdan anécdotas, ríen, y en cierto modo sienten nostalgia de que la Cervecería Madrid no sea ya lo que fue, aquel punto de encuentro entre amigos, la mayoría artistas, y todos coinciden en que esa unión la creó Constante Gil, quien se hizo cargo del negocio en 1956 durante cuarenta años. Según Vicente Cortina su amigo Constante 'era sonrisa, elegancia, siempre impasible, daba tranquilidad". Y todo eso le valió para reunir en su entorno, una clientela que siempre le fue fiel, porque ante todo supo crear un vínculo de amistad.

Constante adquirió la cervecería y la decoró con su obra, la convirtió en un centro creativo, donde se disfrutaba de un buen ambiente. A parte de obra suya adornaba el local dos murales de Uiso Alemany y artesonado del siglo XIX. Constante con sus obras, logró que todos sintiesen como las paredes hablaban. La edad le obligó a ceder su local a un familiar, que luego más tarde lo traspasó. Una noche de verano de hace dos años, la reforma de los nuevos propietarios, estando Constante fuera de Valencia y casi a escondidas, sus paredes y con ellas todo el encanto y la memoria del local fueron destruidas. Uiso califica el acto de 'atentado cultural", y al igual que el resto se indigna por la poca sensibilidad, Quienes dicen proteger el Centro Histórico, y luego estas joyas se destruyen, y añade Rafa Calduch que “éstos también son señas de identidad”.

Fue también en este lugar donde se creó el Grupo Bulto cuya finalidad era encontrar fórmulas de expresión artística y abrir nuevos cauces de comunicación entre el arte y la sociedad. En el local también se podía disfrutar de actuaciones musicales, pero sin duda de lo que todos disfrutaron fue del Agua de Valencia, el coktail que Constante creó para unos clientes vascos, mezcla de zumo de naranja recién exprimidas y cava, y que triunfó entre todos los que la probaban. Cómo no, esta vez en su estudio no faltaron las jarras de Agua de Valencia, para así poder recordar mejor lo que significaron aquellos momentos.

Pintores, arquitectos, cineastas... todos tenían cabida en aquel local, gente de diferentes generaciones. Luis Pía recuerda que la primera vez que entró estaba allí Joaquín Prats. Pero por allí también se ha visto a Umbral, Broseta, Ciscar, Carmen Alborch, e incluso Jacqueline Bisset ya que la cervecera fue escenario de algunas películas.

Rafa Calduch afirma que ha habido intentos de crear cervecerías similares pero todos han fallado en el intento, no han logrado alcanzar el mismo prestigio.

A todas ellos le faltó lo esencial, aquello que tenía Cervecería Madrid en su momento, y es la figura de Constante Gil, ese gran artista, ese gran amigo y compañero, y ante todo esa gran persona que supo mantener el buen ambiente y la unión entre todos los asiduos a su local.

Pequeñas Notas Biográficas

Constante Gil Rodrigues nació en Tarazona, Galicia, 1926. Comenzó su carrera como alumno en el taller de Felipe Brez Romero. En 1948 emigra a Valencia con la ilusión de ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Es seleccionado para la Nacional de Alicante, para el Salón de Otoño de Valencia, para la exposición Regional de Moncada, Salón de Marzo de Valencia, Salón de Primavera…

Expone en Galería Bisbal, en Sala Arts 29 de Valencia.  También  expone   en  Zamora,   en Zaragoza... Sus obras han sido adquiridas para colecciones privadas de Londres, Italia, Francia, Alemania,   Suiza,   Estados   Unidos,   México, Noruega y Canadá.

Su  vida  ha  estado estrechamente  ligada  a Cervecería Madrid la cual ha sido la inspiración de la temática de gran parte de su obra (Tertulias de café).

Sus amigos opinan de él:

Vicente Cortina: se le reconocería en cualquier parte, es muy intimista, muy él.

Uiso Alemany: pinta su mundo a través de su retina. Depende de la persona a la que dibuja lo hace diferente. Su obra es incalificable. Está más próximo a El Greco que a Velázquez, porque El Greco no me aburre y Constante tampoco.

Rafa Calduch: parte de retratar personas con nombre y apellidos, con sentimientos propios. Piensa en esos personajes con todo su cariño, los pinta uno a uno, y da la sensación de que todos quieren “chupar” cámara.

Jesús Castelló: su pintura refleja un sentimiento inocente de ver la vida. Una pureza total de los sentimientos en ese momento.

 

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