Año X - Número 56
Actualizado a 23/08/2010
Caliope. Valencia, junio’09
Un artículo aparecido en el periódico El Mundo en el que se hablaba de la nueva edición de las aventuras de este mítico personaje, la primera libre de censuras, me ha animado a escribir sobre uno de los personajes del comic español que mayor éxito han tenido. Victor Mora, su primer guionista, recordaba en una entrevista la siguiente anécdota que nos da una idea de los disparates que la censura franquista cometía: “Entre las sandeces de la censura de la época, imbécil como la mayoría de censuras, recuerdo una que consistió en borrar las espadas que tenían los personajes... Lo que dejó a muchos como saludando bizarramente, puño en alto... ¡Fue peor el remedio que la enfermedad, vaya!”, y ello porque en esa época estaba prohibido que en las revistas para niños apareciera una escena violenta “o que de alguna manera pueda originar perturbación o desviación psicológica o educacional de los lectores”. Manuel Vázquez Moltalbán decía del comic que “fue un discurso progresista en medio de la ortodoxia franquista”.
El Capitán Trueno nació el 14 de mayo de 1956 en la historieta A sangre y fuego, con una tirada inicial de 30.000 ejemplares semanales que se vendían al precio de 1,25 pesetas. Tenía a Victor Mora como guionista y los dibujos, en blanco y negro, estaban a cargo de Miguel Ambrosio, conocido como Ambrós. El protagonista, el Capitán Trueno, era un caballero español de la Edad Media, al que acompañaban sus amigos Goliath y Crispín y, en ocasiones, también Sigrid, su novia y Reina de la Isla de Thule. El personaje se dedicaba, hasta su desaparición en 1968, a recorrer el mundo en busca de aventuras que le permitan plasmar su condición de luchador por el débil, defensor de la justicia y liberador de los oprimidos. Al año siguiente de su desaparición empiezan a reeditarse de nuevo las aventuras de Trueno y sus amigos aunque ahora en color y con algunas modificaciones debidas sobre todo al cambio de formato.
De su influencia en la cultura popular nos da una idea el que en la década de los 70 Miguel Bosé le dedicara un tema, El hijo del Capitán Trueno, y el grupo de rock español Asfalto incluyera en su primer álbum la canción Capitán Trueno, con un estribillo que se acabó convirtiendo en casi una frase hecha: “Ven, Capitán Trueno, ¡haz que gane el bueno!”. Correos y Telégrafos también editó, en 1995, una serie de sellos conmemorativos del personaje. En Rivas, Madrid, hay una calle que lleva por nombre Capitán Trueno.
Se ha tratado de llevar al cine en dos ocasiones, ambos intentos frustrados, pero parece que finalmente Daniel Calparsoro será el encargado de dirigir una adaptación que llevara como título El Capitán Trueno y el Santo Grial, que producirá Maltés Producciones, en la que el papel de Sigrid lo interpretará Elsa Pataky, quien ha afirmado que: “Es una historia que emociona a mucha gente y que yo conozco desde pequeña, pues le encantaba al marido de mi madre. Mi personaje es maravilloso, tiene carácter y vive aventuras. Y hay una atracción muy bonita con el Capitán, de las que se dice pero no se dice”. El rodaje tendrá lugar entre agosto y septiembre de 2009 en los estudios Ciudad de la Luz de Alicante y contará con un presupuesto de 12 millones de euros.
Como declaró su creador en un programa de televisión, el Capitán Trueno sería actualmente un defensor de los Derechos Humanos, lo que le acarreó ciertos problemas con la censura franquista de la época que quería siempre ver derrotados a los agnósticos y ateos y propugnaba los valores del catolicismo más ortodoxo.
Citando de nuevo a Victor Mora, podríamos decir que el personaje del Capitan Trueno “es un caballero fuerte, simpático que lucha con noble idealismo moral por la justicia, la libertad, la fraternidad, la paz ... Su papel fue a menudo el de hacer que masas de gentes tomaran conciencia de la bestial explotación a que eran sometidas por un grupo de vampiros ... Si algo se le puede reprochar es que, desde un punto de vista estético, el Capitán tiene todos los defectos de los héroes positivos de la novela soviética mala... jamás tiene una flaqueza. Jamás tiene nada que reprocharse... Es el hombre que se reprime constantemente para estar a la par de los ideales que defiende...”
Su inseparable Goliath es un antiguo leñador, de gran fuerza física y un tanto obeso, que no puede pasar más de una hora sin comer. No obstante, si hay algo que le guste más que la comida, esto es una buena bronca. También es el personaje abnegado y sacrificado por sus compañeros, como lo demuestra en varias ocasiones.
Crispín, el compañero más joven, algo tímido con las chicas, es hijo del conde de Normandía que, al fallecer su madre, fue dejado bajo la custodia de nuestros amigos, convirtiéndose con el tiempo en escudero de Trueno. Las bromas entre Goliath y Crispín se encuentran entre lo más memorables de la serie. Con el tiempo irá adquiriendo un mayor protagonismo llegando a correr aventuras por su propia cuenta.
Todo caballero ha de tener una dama y Trueno no iba a ser menos. Pero, Sigrid, rubia de belleza nórdica, Reina de la Isla de Thule, no es la típica dama que pacientemente aguarda en el balcón de su castillo el retorno de su amado sino que en muchas ocasiones es su compañera de aventuras. Por otra parte, la Reina de Thule también fue "rompedora" con el contexto sociocultural de la época de su creación en otro sentido: Sigrid y Trueno conviven sin estar casados. Como curiosidad habría que señalar que en 1982 la Editorial Toutain, publica en el fascículo 18 de su Historia de los Cómics un episodio, El adivino de los ojos muertos, en el que sale la primera escena de cama entre Sigrid y el Capitán Trueno, una forma de liberar al personaje de todas las censuras habidas en la etapa franquista.
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