Año X - Número 55
Actualizado a 06/09/2010
Caliope. Valencia, abril’09
Some Like It Hot, que aquí se tradujo como Con faldas y a lo loco, es una comedia de 1959 dirigida por Billy Wilder que, a pesar de los años pasados desde su estreno, sigue teniendo un encanto especial y, como el mismo director decía, “la capacidad de hacerte olvidar las facturas pendientes de pago o la multa del coche de esa tarde”.
“Nadie es perfecto”, la famosa frase final, fue creada a última hora porque Monroe, que estaba embarazada, llegaba siempre tarde y tenía una asesora de interpretación en el plató, hizo tan difícil el rodaje que Wilder y el guionista Diamond buscaron para ponerle fin una opción que no implicara su presencia. Con ella se cerraba una sucesión de elementos combinados de gángsters, travestis, romance, playa y jazz que, sumados al talento de tres actores como Tony Curtis, Jack Lemmon, casi unos desconocidos en aquel momento, y Marilyn Monroe, que supo aportar esa frescura innata que poseía, y a unos secundarios excelentes como George Raft, Pat O”Brien, Joe E. Brown y Nehemiah Persoff, dieron un resultado infalible. Wilder y Diamond acertaron apostando por el ingenio en el diálogo y dieron a la farsa un equilibrio, dentro de sus excesos, tan perfecto que resultó una de sus cintas más populares.
La película cuenta las peripecias de dos músicos, Joe (Tony Curtis) y Jerry (Jack Lemmon) que presencian la Masacre de San Valentín en Chicago en 1929, a partir de lo cual son perseguidos por los gansters. Sin dinero y para despistar a la Mafia, se disfrazan de mujeres e ingresan en una orquesta de señoritas que parte de gira al día siguiente, pasando a llamarse Josephine y Daphne. Todo va bien hasta que Joe (Josephine) se enamora de la cantante e intérprete de ukelele, Sugar (Marilyn Monroe), y trama un plan para seducirla asumiendo un doble rol y fingiendo ser un magnate. Mientras que Jerry (Daphne) es perseguido por el millonario Osgood (Joe E. Brown) que quiere casarse con él creyéndose que es en realidad una mujer, equivoco que dio pie a la frase “Nadie es perfecto” que pone fin a la película.
La historia contiene homenajes a diversas películas de gánsters de los años 1930 y una serie de ironías acerca de la vida y cultura estadounidense en 1929 como divorcios de famosos, la seguridad de la bolsa, que ese mismo año se derrumba, o la muerte de Valentino.
En cuanto al anecdotario es de los más ricos. Se cuenta que el rodaje fue un infierno, sobre todo por las manías de la actriz que, además siempre llegaba tarde, estaba de mal humos y tuvo serios problemas para recordar sus diálogos por lo que había que ir colocando su texto por distintos lugares del estudio. Una de las escenas tuvo que repetirse cincuenta y nueve veces porque se equivocaba o, lo que es peor, olvidaba el guión aunque lo único que tenía que decir era: “¿Dónde está la botella de bourbon?”, mientras la buscaba en un cajón.
Aunque tuvo varias nominaciones, sólo gano el oscar al mejor vestuario en blanco y negro, lo cual demuestra una vez más que no siempre son las mejores las que ganan. Aún así ha sido aclamada mundialmente como una de las mejores comedias jamás hechas y ocupa el primer puesto de la Lista de las grandes comedias de la American Film Institute y el catorceavo en la lista de las 100 mejores películas americanas.
Redacción, administración y publicidad
Guillem de Castro 121, 2ª - 46008 Valencia
Tel. y Fax: 96 338 11 33 - Movil: 686 91 46 44
E-Mail: arteylibertad · hacemosciudad