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Arte y Libertad

Año IX - Número 54

Actualizado a 20/09/2012

Las mujeres en “Sangre y arena”

Manuela García. Valencia, abril’09

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Linda Darnell como Carmen. 1941

Linda Darnell como Carmen. 1941

Quisiera en esta ocasión comentar un poco el papel que representan las mujeres en estas adaptaciones para el cine de la novela de Blasco Ibáñez. Especialmente, y como contraposición a los “latin lovers”, las que representan el papel de “mujeres fatales” o “vampiresas”.

Empezando por la primera de las adaptaciones realizadas en la meca del cine y dirigida por Fred Niblo, en 1922. El papel de la perversa doña Sol le fue encomendado a Nita Naldi, una de las más exitosas actrices y vampiresas del cine mudo, siendo ella la que acapara el protagonismo femenino en la película porque Hollywood siempre ha dado mayor importancia a las mujeres “malas” que a las abnegadas esposas. Esta no fue la primera película que Nita realizó junto a Valentino, con el que ya había trabajado en una versión de El Zorro, ni tampoco sería la última en la que coincidirían ya que resultaban un atractivo dúo para el público de la época.  La prensa llegó a referirse a ella como la “Valentino femenina”.

A Blasco Ibáñez, que seguía muy de cerca el rodaje de sus novelas, se le puede ver en alguna fotografía junto a Nita, cosa nada extraña ya que como es sabido al escritor le gustaban las mujeres de personalidad arrolladora.

La Carmen en esta versión estaba interpretada por Lila Lee una popular estrella que rodó gran número de películas y estuvo trabajando en la industria cinematográfica hasta los años cuarenta. 

En la siguiente versión, la dirigida por Rouben Mamoulian en 1941, las feminas están representadas por Rita Hayworth y Linda Darnell que da vida a la abnegada esposa, Carmen, en la mejor versión de este papel de todas las rodadas. Aún así, ninguna de las dos, bellísimas en la pantalla, consigue eclipsar al Juan Gallardo de Tyrone Power. El papel de la amante está interpretado por la que fuera un símbolo sexual indiscutible en la década de los cuarenta y una de las grandes estrellas del séptimo arte Rita Hayworth. Su Doña Sol en esta superproducción  significó su lanzamiento como sex symbol indiscutible convirtiéndola en una de las grandes estrellas de la época, en la actriz mejor pagada del cine y en una de las mujeres más deseada en su tiempo a la que se la apodó “la novia de Hollywood”. Su gran belleza e instinto para la interpretación, unidos a una personalidad muy profunda consiguió, como afirmó el director George Cukor, que sus fans se interesasen por la persona más que por sus personajes.

Rita Hayworth era hija de un bailarín español y su carrera la empezó como bailarina junto a su padre. A pesar de que sus papeles más importantes fueron de mujer fatal, parece ser que en su vida personal, a pesar de haberse casado cinco veces, era de carácter tímido y bondadoso, lo que contrastaba con su fuerza y enorme impacto en la pantalla.

Su fama como mito erótico se consolidó con Gilda (1946), de Charles Vidor, una de las grandes películas del cine negro, en la que tan sólo con un brevísimo, pero sugerente strip-tease, y una bofetada propinada por su pareja Glenn Ford, consiguió records de taquilla en todo el mundo. 

La película fue un escándalo, y en países como España fue considerada "gravemente peligrosa" por la Iglesia Católica.

Una anécdota que refleja la fama de Rita, es el hecho de que se colocara su imagen en la bomba atómica de pruebas arrojada por Estados Unidos sobre las Islas Bikini. Dado el carácter pacifista de la actriz, este hecho la indignó profundamente.

Este momento de fama internacional coincide con una de sus crisis en lo personal: la de su matrimonio con Ali Khan, que la llevó a decir que: «Todos los hombres que conozco se acuestan con Gilda, pero se levantan conmigo», una frase que reflejaba lo que era su vida.

Estuvo casada también con el director y actor Orson Welles, que la dirigiría en un filme que fue en su día maldito, pero que resultó de enorme trascendencia: La dama de Shangai, para el que le hizo cortarse su melena y teñirse de rubia platino.

Antes de cumplir los 50 años empezó a tener problemas de memoria. Padecía la Enfermedad de Alzheimer, enfermedad no diagnosticada en la época y que se confundió con alcoholismo. Murió en el año 1987, a los 68 años.

A Rita Hayworth le da la réplica en la película otra gran artista Linda Darnell, que aquí hacía uno de sus primeros papeles importantes. Su carrera fue corta ya que murió de una forma trágica a la edad de 41años a causa de las quemaduras que recibió en un incendio en su casa.

La última versión filmada hasta el momento es la protagonizada por Sharon Stone cuando era todavía una desconocida, por supuesto anterior a su famoso cruce de piernas en Instinto básico, que ha alcanzado tanta fama como la bofetada de Gilda.

Considerada una de las actrices más atractivas del cine actual, está especializada en personajes de seductora más o menos ingenua o perversa que la han convertido en todo un sex simbol y en una de las mujeres más deseadas de Hollywood. Ella es la protagonista indiscutible en esta versión de Sangre y arena de Javier Elorrieta.

Ana Torrent, a la que siempre recordaremos por su papel en la película El espíritu de la colmena de Víctor Erice, aún estando muy bien en su papel, queda un poco eclipsada, al igual que le ocurre a Christopher Rydell en el Juan gallardo, por la personalidad de Sharon Stone.

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