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Arte y Libertad

Año IX - Número 54

Actualizado a 29/05/2011

Tres galerías, tres propuestas

Manuela García. Valencia, febrero’09

Obra de Salvador Victoria, Galería Rosália Sender

Obra de Salvador Victoria, Galería Rosália Sender

Tres de las galerías valencianas que participan en FIART se han unido para presentar en el mismo día sus propuestas expositivas. Son Alba Cabrera, Punto y Rosalía Sender que con esta iniciativa pretenden “alegrar la escena cultural” proponiendo un paseo que nos lleve de una a otra.

En Alba Cabrera expone su obra Jaume García Antón que nos presenta  una serie de acrílicos que recuerdan las imágenes y las técnicas fotográficas, pero aunque sus temas son realistas, también son poco convencionales ya que su mirada sabe detenerse de una forma profunda e inteligente en aquello que ve para crear un estilo propio en el que se evidencia su activismo social.

Por su parte en Punto es un joven artista madrileño, Santiago Giralda el que cuelga sus cuadros llenos de originalidad de los que en una ocasión dijo que su obra “ofrece la oportunidad de aprender sobre mi mismo. Ser creativo no es sólo pintar un cuadro maravilloso en el que el artista se esconde detrás de su técnica, sino ser libre de su condicionamiento para que pueda trascender el fondo de su ser”.

Por último Rosalía Sender vuelve a presentarnos, hasta el 18 de abril, la obra de un creador, Salvador Victoria, del que nada nuevo puedo decir pues su obra es de sobra conocida ya que antes de que nos dejará en 1994 había realizado unas 100 exposiciones individuales y más de 250 colectivas. Él decía de si mismo que “la finalidad que  persigo constantemente es que el color vibre de tal modo que la estructura de la composición tenga un papel aparentemente secundario, y así dar mayor protagonismo a lo puramente pictórico: texturas, calidades y armonías, elementos básicos o fundamentales en toda obra plástica que se precie detener un interés, es decir, elementos todos utilizados en el lenguaje de la plástica y no en otras artes”. Y del que Adolfo Cámara hablaba así en el catálogo de su primera exposición individual en el Círculo de Bellas Artes de Valencia en 1955:  “Salvador Victoria, pintor a quien tengo el honor de presentar, es uno de los valores más ciertos surgidos de las últimas promociones de nuestra Escuela de San Carlos... Salvador Victoria se ha entregado al descubrimiento de la realidad esencial; a traducir el orden natural al orden plástico; a encontrar una forma de expresión que corresponda a su época y que revele su personalidad. Y aquí está el resultado de la prueba. Las grandes aspiraciones son por sí mucho más estimables que los pequeños proyectos completamente logrados; y Salvador Victoria es inquietud y rumor, anhelo de captar el carácter de las cosas; de darles sentido plástico, simplicidad de formas y autenticidades de sentimiento. Desde sus pinturas al temple, a sus acuarelas, ceras y aguadas, la obra de Salvador Victoria me parece importante, en principio, por lo que tiene de sinceridad y de ambición; pero además, su obra resulta bella, esto es, grata a los ojos y al espíritu. ¡Los mejores augurios para este joven pintor que lleva en su corazón todos los dones de la vida!”.

 

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