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Número 53
29 de Enero de 2009

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Año IX - Número 53

Actualizado a 23/08/2010

Aida en el Confín
de Vanna Vinci

Manuela García. Valencia, enero`09.

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Portada del Cómic

Portada del Cómic

Aquellos lectores que sigan nuestro espacio dedicado al comic se habrán ya dado cuenta de la variedad de estilos, tanto en lo que hace al aspecto narrativo como al del dibujo, que dentro de la denominación podemos encontrar. Ahora, después de un clásico como era la historia de René Pétillon, la Colección Doble Seis de la editorial Dolmen nos trae la primera novela gráfica de una joven autora, Vanna Vinci, muy conocida en Italia, su país de origen, pero no tanto en España,  que con un trabajo pleno de matices y recovecos emocionales se sitúa dentro del mundo de la moda gótica, un estilo caracterizado por el color negro y una vestimenta y modo de comportamiento singulares en los que no es raro encontrar actitudes cercanas al neovanpirismo y al neoexistencialismo rodeadas de una estética que Tim Burton (Pesadilla antes de Navidad, La novia del cadáver o Batman) ha sabido llevar muy bien a la gran pantalla y que se caracteriza por dos aspectos: visualmente, por sus temáticas fantásticas con elementos góticos y oscuros; narrativamente, por tramas con enigmáticos personajes como protagonistas.

Aida en el confín es una mezcla de novela gótica histórica con un poco de autobiografía de su creadora en la que una ciudad, Trieste, adquiere un importante protagonismo en la narración como si de un personaje más se tratara.  Aida  es una joven que se traslada a la ciudad italiana para olvidar un desengaño amoroso y allí se reencuentra con su mejor amiga y, también, con  los espíritus de sus abuelos que habitan la vieja casa familiar en la que ella revive fragmentos del pasado, recupera olvidadas memorias y aprende a conocerse mejor a sí misma en esa búsqueda que hace de los orígenes de su familia, ayudada por los fantasmas de sus abuelos y el del joven Nico, a los que ella a su vez debe ayudar a resolver ciertos asuntos pendientes que no les permiten descansar y que la arrastran hacia el conocimiento de unos hechos horribles. Todo ello le sirve a la autora de excusa para hablarnos de las atrocidades nazis cometidas en un pasado cercano pero, seguramente, desconocido para muchos de sus jóvenes lectores, como ella misma reconoce en el epílogo: “para mi generación hablar de la I Guerra Mundial es como hablar de las Guerras Púnicas”.  En magníficas imágenes en blanco y negro Vanna Vinci recrea las antiguas y evocadoras callejuelas de Trieste, sus edificios más emblemáticos, los hechos que tuvieron lugar en ellos y nos trae también el recuerdo de  canciones ya casi olvidadas, en una mezcla en la que a veces no es fácil discernir que es lo real y que lo imaginado.

Como siempre este comic, y otros muchos, lo pueden encontrar en la librería Futurama.

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