Volver a la portada de este número

Número 53
29 de Enero de 2009

Nuestra historia literaria

La Zarza de Pedro J. de la Peña

El año que viene en Jerusalén

Algo que decir II

Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis

Portada

La dos

Opinión

Sociedad

Actividades

Nuestra historia y costumbres

Cómics

Plató

Música

Oro Viejo

Enterarte

Ferias ARCOMadrid art09 Madrid

EnterArte International

Fotografia 2009 Publicidad Centro Histórico

Arte y Libertad

Año IX - Número 53

Actualizado a 18/07/2010

LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS:

Alberto Requena. Santander, diciembre ´08

1 2

Los cuatro jinetes del apocalipisis, 1962, Minnelli

Los cuatro jinetes del apocalipisis, 1962, Minnelli

Cuando me encargo Paco Carsi, un articulo sobre Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis, sentí una gran alegría, ya que esta novela es la primera obra de Blasco Ibáñez de ambiente no valenciano que había leído y me causo una gran impresión por su ambiente y su gran fuerza dramática, tan diferente de las demás.

Considero que “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis” es la obra mas completa de Blasco Ibáñez, que este describe con su habitual realismo las escenas de guerra que vivió personalmente en aquellos momentos, destacando los horrores de la batalla del Marne “Cuando aun estaban recientes las huellas de este choque gigantesco”.

Poincaré, el presidente de la Republica Francesa, le felicito por sus escritos a favor de Francia y le manifestó,”Quiero que vaya usted al frente, pero  no para escribir en los periódicos, eso  pueden hacerlo muchos.Vaya como novelista, observe, y tal vez de su viaje nazca un libro que sirva a nuestra causa”.

Llama la atención que años antes de que se produjese la iniciación del fascismo, Blasco  Ibáñez, intuyera perfectamente su esencia. El primo de Julio Desnoyers, el alemán Von Hartrott dice dirigiéndose a Argensola sobre su nacimiento en Argentina, “Yo soy alemán, nazca donde nazca uno de nosotros, pertenece  siempre a la madre Alemania”; Y más adelante y sobre los españoles, ”Ustedes eran celtas miserables, sumidos  en la vileza, una raza inferior y matizados por el latinismo de Roma, lo que hacia aun mas triste su situación. Afortunadamente fueron conquistados por loa godos y otros pueblos de nuestra raza, que  les infundieron la dignidad de personas. No olvide usted ,joven, que  los vándalos fueron los abuelos de los prusianos actuales.

El personaje del ruso Tchernoff, el más peculiar de la novela es el que describe a los cuatro jinetes que justifican el titulo de esta novela; la peste, la guerra, el  hambre y la muerte; de  estos el segundo es el que mas afecta a la narración: “¡ Surge¡, gritaba el segundo animal removiendo sus mil ojos y del sello roto saltaba un caballo rojizo. Su jinete movía sobre su cabeza una enorme espada. Era la guerra, la tranquilidad huía del mundo ante su galope furioso: Los hombres iban a exterminarse“.

Otro personaje a destacar es el del gaucho Madariaga, abuelo  de Julio, nacido  en España pero completamente integrado en Argentina y sus constumbres. Es un autentico filosofo, rudo, pero con un sentido profundo de la honestidad, por  eso con la familia de su otra hija, casada  con el alemán no hace “buenas migas”.

Aparte de las escenas bélicas, tal vez lo más cruel  de la narración es el relato de las atrocidades de los alemanes hacia la población civil, la  descripción del hambre famélica que sufren, los fusilamientos improcedentes, argumentando que no pueden dejar enemigos a sus espaldas, aunque  no fueran militares y sobre todo las vejaciones que tiene que sufrir Don Marcelo, padre  de Julio.

En cuanto a las dos películas que conocemos sobre esta obra empezare comentando la rodada en 1921, dirigida por Rex Ingram y protagonizada por Rodolfo Valentino y Alice Terry.

El director aludido, lo  es también de la versión de Mare Nostrum de 1926, interpretada por Alice Terry y Ricardo Cortez, que  también hizo el papel de Rafael en El Torrente (Entre Naranjos).

En 1918 la “Metro” encargo a June Mathise, que escribiera un guión sobre “Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis”, la  adaptadora insistía en afirmar que su protegido Rodolfo Valentino, era el actor ideal  para  encarnar a Julio Desnoyers. Finalmente la productora cedió a sus deseos y la película se convirtió en vehiculo para el lanzamiento de Rodolfo Valentino.

De la interpretación de Valentino diré que me parece discreta, no  fue un actor que me haya impactado nunca, tal  vez lo mejor que hizo fue su papel en “El Hijo del Caid”. Sobre la actuación de Alice Terry en el papel de Margarita, me parece también discreta.

Para mi la escena de Tchernoff, explicando la rotura de los sellos y la aparición de los Jinetes, es impresionante, no solo por la interpretación del actor – cuyo nombre no recuerdo-, sino por la presentación de su figura en  primer plano con los Jinetes cabalgando al fondo, como  si de una visión se tratara, también  las escenas de guerra están muy logradas.

En resumen, la película es interesante y el espíritu de la novela bastante respetado.

Sobre la versión de 1962, dirigida por Vincent Minnelli, opino que es mucho mejor que la primera, pese  a estar ambientada en la Segunda Guerra Mundial y no en la Primera, también la trama se aleja algo de la novela, pero aun así creo que el espíritu de la misma subsiste y en conjunto me parece una gran película.

Las escenas que trascurren en Argentina están muy bien adaptadas, no tanto las bélicas, que lógicamente por el cambio de ambiente difieren de la novela, aunque no por eso dejan de ser interesantes,

El final me parece brillante, sobre todo por el estupor del primo alemán de Julio, cuando ve que el final de su vida ha llegado y por tanto su derrota, mientras que Julio a pesar de morir con el, refleja en su postura digna al vencedor. ¡Es el triunfo del bien sobre el mal ¡

De los actores destaco la intervención de Glenn Ford en el rol de Julio, impresionante, una de las mejores actuaciones de su carrera, siempre  le he admirado y en este ocasión una vez más.

Otra gran actuación es la de Lee J. Cobb como el gaucho Madariaga, ha sido uno de los actores de carácter que mas me han gustado, y aquí esta insuperable.

En el rol de Don Marcelo (padre de Julio) el gran Charles Boyer, uno  de los mejores de esta película, da el papel perfectamente, tanto física como artísticamente, lógico dada la categoría de este actor.

Ingrid Thulin en el papel de Margarita, discreta (Me parece una actriz, fría, que nunca ha realizado ningún papel excepcional).

Sobre todos los demás actores, bien en conjunto y finalmente decir que la película es muy buena, como D. Vicente Blasco Ibáñez se merece. Ambas películas son dignas de verse y sobre todo la novela de leerse, os las recomiendo.

Ver comentarios Enviar a un amigo Imprimir