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Arte y Libertad

Año IX - Número 50

Actualizado a 29/05/2011

9 de Octubre.

Mª Ángeles González Gudino.

Valencia  festeja el 9 d`octubre. Foto: Natalia Guaraná

Valencia festeja el 9 d`octubre. Foto: Natalia Guaraná

El 28 de septiembre del año del Señor de 1.238, víspera de San Miguel Arcángel, tras largo sitio por las tropas cristianas, se rendía Valencia, firmando las capitulaciones de esta Ciudad, fuera de muros, el Rey Moro Zayan, ante Jaime I. Valencia dejaba la Media Luna, para convertirse en una plaza cristiana. Todavía tardaría 11 días para hacer su entrada triunfal en Valencia, y ese mismo día, el 9 de octubre, fiesta de San Donís, se restablecía el culto cristiano en la Ciudad con la purificación de su mezquita mayor que pasaría a llamarse 'Ecclesia Sanctae Mariae Sedis Valentiae', en honor de la Asunción de nuestra Señora.

Nos cuenta Cruilles en su Guía urbana de Valencia, antigua y moderna, que: Cuando el ínclito rey D. Jaime I recuperó a Mallorca, dejó establecido que perpetuamente se juntase el pueblo para celebrar el aniversario de aquella conquista?.. y que No se sabe que relativamente a Valencia, conquista no menos célebre que aquella, dejase igual precepto?? pero sí que nos cuenta que sería en 1.338, al cumplirse el primer centenario, cuando, en el Consejo General celebrado el 28 de septiembre, día de la Conquista, se dispuso que el próximo día de San Dionisio, 9 de octubre, se hiciese una solemnísima procesión, con estación en la iglesia del Monasterio de la Roqueta, extramuros, como la principal del Santo Mártir?.. y que esta fiesta se repitiese todos los años, aunque con menor suntuosidad. Como nos dice que a ella asistieron Pedro II ( de Valencia, IV de Aragón), el infante D. Pedro de Ribagorza, Conde de Ampurias, toda la Corte y los Barones, así como que aquella disposición se observó hasta los primeros años del siglo XVIII, en que dejó de celebrarse por motivos económicos y que en el momento de escribir su guía, publicada en 1.876 de aquella fiesta, más que centenaria, solo quedaba el adornar profusamente los confiteros sus tiendas.

Fueron pues más de 350 años los que Valencia anualmente celebró con una Procesión general la conquista de Valencia en el día de la entrada triunfal de Jaime I en la Ciudad, y algo más de150 en los que se perdió tal costumbre, que se repondría a principios del siglo XX gracias a la iniciativa de 'Lo Rat Penat', con el establecimiento anual de una Procesión Cívica, presidida por la señera y que terminaba, ante la estatua ecuestre de Jaime I.

Tras nuevo mutismo tras la Guerra Civil, establecido el día 9 de octubre como día de la Comunidad Valenciana, de nuevo, esta vez del brazo de nuestras instituciones, políticas, militares y civiles, todos los años, los valencianos nos damos cita para acompañar a nuestra Señera. Podemos decir que la Procesión Cívica, de la mañana, es el acto más significativo de dicho día, el que le da razón de ser, aunque en los últimos años la gran Entrada de Moros y Cristianos, en recuerdo de aquellos días de la Conquista, vuelve a llenar de colorido y música, por la tarde, las calles de Valencia.

Los actos institucionales se inician con la salida del Archivo Municipal de la Senyera más antigua de la Ciudad, propiedad del Ayuntamiento, cuya custodia corresponde a su Secretario General, que la acompañará hasta ser devuelta a su lugar de origen, y su portaduría al Alcalde de la Ciudad o miembro de la Corporación Municipal en quien, por Decreto expreso, delegue, acto que se realizara en las dependencias del propio Archivo Histórico, en presencia del cabildo municipal, miembros de la Generalidad y de las Cortes Valencianas, y su descenso, sin ser inclinada, como tiene por privilegio, por el balcón principal del Ayuntamiento. Es en la plaza donde se organiza y da comienzo la Procesión que viene presidida por nuestra bandera, el Cabildo Municipal, los Miembros de la Generalidad Valenciana y de nuestras Cortes, representantes de los cuerpos militares, y numerosas instituciones cívicas valencianas, representantes de nuestro pueblo. Desde allí la comitiva se dirige hacia la Catedral, donde el Arzobispo y su Cabildo reciben a la Senyera, cantando todos juntos un Te Deum, en acción de gracias y recuerdo de aquella Conquista que representó la aparición de un nuevo e independiente reino cristiano dentro de la Corona de Aragón. Terminado el acto religioso y reorganizada la Comitiva, hace parada a las puertas de la Generalidad Valenciana, descendiente directa de la Generalidad del Reino de Valencia, para terminar en la Plaza de Alfonso el Magnánimo donde se ofrecerá una Corona de Laurel a los pies de la estatua ecuestre de Jaime I y se interpretará nuestro Himno Regional. Podemos decir que aquí termina la Procesión Cívica, pero no es así, pues nuestra Senyera, acompañada ya en solitario por nuestro Cabildo Municipal y un buen número de instituciones civiles valencianas, será devuelta a nuestro Ayuntamiento, recibiendo los honores debidos a su rango, como son las 21 salvas de rigor. Y como pólvora y música no pueden faltar en nuestras fiestas también en ese día nos podemos deleitar con una buena mascletá.

Procesión Cívica y Entrada de Moros y Cristianos son tal vez los actos más importantes con los que los valencianos rendimos homenaje a nuestros orígenes, pero no son los únicos que se realizan. La víspera por la noche, al amparo de una de nuestras torres medievales no puede faltar el recuerdo de la rendición de la Ciudad y la lectura de aquellas capitulaciones que firmara el Rey Zayan.

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