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Arte y Libertad

Año IX - Número 50

Actualizado a 29/05/2011

EL FEMATER (I). (Cuentos valencianos). Blasco Ibáñez. Texto: León Roca.

José Luis León Roca

José Luis León Roca

José Luis León Roca

Intervención de José Luis León Roca

Vesperal del 3 de septiembre de 1998.

Casa-Museo Blasco Ibáñez.

Este sencillo pero hermoso cuento, fue seguramente el tercero que de ambiente puramente valenciano escribió Don Vicente Blasco Ibáñez, es de entre todos los cuentos valencianos, el que tiene un marcado acento social y es en su sencillez narrativa una protesta contra la separación de clases, que tal vez en la época en que se escribió este cuento, esa diferencia era más notable que en la actualidad. No se puede decir que éste sea un cuento basado en un hecho real, pero sí hay que reconocer que está inspirado en el tiempo en que Blasco Ibáñez era niño y acompañaba a su madre a una barraca de Patraix donde el ama de leche amamantaba a su hermana Pilar.

El propio Blasco habló de esta circunstancia cuando escribió La Barraca y dijo que la novela la inspiró, ver una barraca abandonada y derruida por las inmediaciones del cementerio. Era costumbre, como todos ustedes saben, que las familias de cierta posición social, disponían de un ama de leche para criar a los hijos, en el caso de Dª Ramona, madre de Blasco es muy posible que tuviese una nodriza por prescripción médica, pues los hijos que tuvo después de nacer Vicente, los dos fallecieron de corta edad.

En este cuento de El femater se observa la relación que se establece con la niña de casa bien,

una relación natural y lógica si se tiene en cuenta que el niño Nelet como la niña Marieta, correteaban por el campo, evocación que Blasco hace como si ambos gozasen del Paraiso Terrenal.

Este Nelet, femater, debe tener las mismas características que el Nelet de Arroz y Tartana y que era criado y cosechero en casa de Dª Manuela. El día de Navidad cuando se presenta la tía Quica, el autor nos dice que es de una barraca de las inmediaciones de Alboraya y que Amparito, una de las hijas de Dª Manuela al oirla hablar sale gritando ¡Es el ama! ¡Es el ama!

En el cuento de El femater este Nelet que por primera vez lo mandan a la ciudad con el capazo, es hijo de la tía Pascuala y viven en una barraca de los campos de Paiporta.

El carácter, es una peculiaridad en Blasco Ibáñez tratar a los personajes huertanos sin halagos ni refinamientos. La tía Quica la de la novela, se hace notar por el campanillazo que denotaba el tirón brutal de una mano burda, el Nelet de este cuento, el juicio que le merece al juez, es que es un bruto y Marieta se apresura a rectificar diciendo, de buen corazón, una página bucólica tiene este cuento que es donde se explaya todo el lirismo de que es capaz la pluma de un escritor naturalista, la evocación que hace Marieta, a la chica le tiraba aún la miserable barraca y los terruños sobre los cuales se había dado cuenta de que existía Que bien se estaba en la barraca este es el veneno que Blasco Ibáñez ha puesto en el corazón de los valencianos, hacer la evocación de una vida placentera en plena libertad, hermosear la crudez campestre y elevarla a la categoría de mito, ese ha sido el pecado, dejarnos la nostalgia de una vida que nos hace añorar en oposición a la vida de la ciudad. Página ésta que ennoblece el cuento con esa poesía que siendo, tiene el encanto de lo natural, lo bello y lo verdadero, el resto del cuento puede darse por esta descripción evocadora, la desigualdad social no le sugiere a Blasco ninguna tragedia, Nelet, el infeliz bruto como lo define Marieta tuvo bastante con aquella mortificante clasificación y comprensión. Y nada más.

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