Año IX - Número 49
Actualizado a 29/05/2011
Caliope. Valencia 19/05/08
The Original Art Car. Foto: Iñaki Andrés
Acaba de fallecer el artista estadounidense Robert Rauschenberg. Pintor, fotógrafo, impresor, coreógrafo, performer, escenógrafo y, en los últimos años, compositor, Rauschenberg desafió la idea tradicional de que un artista está atado a su medio de expresión. Ningún otro creador estadounidense, dijo una vez Jasper Johns, ha inventado más cosas que Rauschenberg. Su obra se yergue sobre el legado de Marcel Duchamp, Kurt Schwitters, Josepth Cornell y contribuye a borrar las líneas de separación entre pintura, fotografía y artes gráficas. Su actuación fue decisiva para empujar al arte estadounidense más allá del expresionismo abstracto, omnipresente a comienzos de los 50 y está considerado como el pionero del pop art
y una de las figuras artísticas más influyentes de la segunda mitad del siglo XX.
Rauschenberg nació en Port Arthur (Texas), y lo más parecido al arte que vio de niño fueron las tarjetas religiosas de cromolitografías clavadas en el salón de la casa familiar -el recuerdo de estas tarjetas saldría a la superficie en su obra en los años cincuenta-. Se alistó en la armada de Estados unidos y cuando se licenció, en 1945, decidió estudiar arte y se puso en camino hacia París. Allí se sintió incómodo y desorientado, rodeado por una tradición moderna ya convertida en académica que no pudo entender. De vuelta a América en 1948 se matricula en el Black Mountain College, donde el pintor Josef Albers dirigía el departamento de arte. De él aprendió dos cosas esenciales: el sentido de la disciplina y la costumbre de buscar objetos interesantes, cualquier cosa, desde una vieja lata de hojalata a una piedra. En 1949 regresa a Nueva York en donde se encontró en medio de un entorno atestado de basura que recogía y pegaba a distintas superficies. Surgían así collages que él denominaba combines, el ciclo de su obra más célebre, con la incorporación de objetos reales que representan el interés del artista por trabajar en todas direcciones persiguiendo la idea de tridimensionalidad. En 1962 empezó a trabajar con imágenes fotográficas aumentadas, serigrafiadas sobre un lienzo y luego armonizadas o tachadas en parte mediante manchas o frotados de pintura.
Rauschenberg que combinaba el arte y la vida, creía que un cuadro era más real si estaba formado por partes de realidad. Su deseo de investigar le hizo cambiar constantemente de motivos, formas y materiales. Y, a partir de los años ochenta empezó a obtener inspiración en su propia obra previa, volviendo a motivos, técnicas y materiales de obras anteriores y combinándolos con nuevas experiencias y conocimientos obtenidos en su relación con el espacio y los materiales, la historia y los acontecimientos del momento. En 1984 concibe un proyecto dirigido a facilitar el entendimiento internacional a través del intercambio cultural, ROCI (Rauschenberg Overseas Culture Interchange) con el que viajó de 1984 a 1991 a una decena de países para trabajar lo específico de cada cultura en relación con los artistas ya que según él El arte es educativo, provocativo, iluminador, incluso cuando no se le entiende en una primera aproximación
La mera confusión creativa estimula la curiosidad y el crecimiento, conduciéndonos hacia una mayor tolerancia y confianza.
Roci comenzó con la decisión de hacer algo contra la crisis mundial en vez de entregarme a la crisis de la mediana edad
, decía en tono de broma. En los últimos años, el artista no dejó sus viajes ni su incansable actividad en su estudio de Captiva.
En el número 30 de Arte y Libertad, correspondiente al 3 de mayo de 2005, dábamos cuenta de la exposición que el IVAM le dedicaba con motivo de haber sido galardonado con el Premio Internacional Julio González y en la que se recogían veintisiete piezas de su serie Gluts.
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