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Arte y Libertad

Año IX - Número 49

Actualizado a 29/05/2011

Cuadro de Valencia. Chistian August Fischer

Manuela García. Valencia 02/05/08

portada del libro.

portada del libro.

La Biblioteca Valenciana acaba de editar, dentro de su colección Duque de Calabria, este libro publicado originalmente en Leipzig en 1803 que plasma las experiencias del viajero, erudito y escritor Christian August Fischer cuando paso por Valencia en 1798. La traducción y edición es fruto del trabajo que ha realizado el grupo de investigación Oswald del Departamento de Filología Inglesa y Alemana de la Universitat de València, coordinados por la profesora Berta Raposo.

En su Cuadro de Valencia Fischer plasma las experiencias de su estancia en nuestra ciudad utilizando como base, entre otras fuentes, las Observaciones de Cavanilles. Su visión pretende dar a conocer al público alemán de aquella época lo que él llama el país celestial de la primavera, trazando una imagen de la ciudad, del país y de sus gentes despojada de mitos, pero por otro lado no totalmente exenta de acentos crítico-ilustrados que constituyen una buena herramienta para conocer nuestro pasado a través de la mirada de un viajero erudito que se paseo por las tres provincias de nuestra Comunidad y recogió datos, anécdotas y curiosidades. La directora del Libro, Silvia Caballer, señaló en su presentación que Cuadro de Valencia, bascula entre la crónica erudita, plena de observaciones científicas, tan propia de la Ilustración, y el relato subjetivo, pintoresco y un tanto idealizado, propio de los viajeros románticos europeos que visitaron diversas regiones del sur de Europa en busca de color local. Es por ello, que esta obra reúne datos geográficos, botánicos y físicos que Fischer tomó prestados de la obra del botánico valenciano Cavanilles. Datos que confieren objetividad y rigor a la crónica, al tiempo que están complementados por observaciones de carácter antropológico que el autor, tal vez, trae de primera mano o de la literatura de viajes de la época. Estas observaciones, en ciertos pasajes de la obra, transcienden el hecho antropológico en aras de una emocionada reflexión estética.

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