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Arte y Libertad

Año VIII - Número 48

Actualizado a 29/05/2011

Martín Luther King. I have a Dream

M. Corachán. Valencia 07/04/08

Martín Luther King. 1963

Martín Luther King. 1963

Se cumplen cuarenta años del asesinato del hombre que tuvo un sueño. 'Tengo un sueño en el que mis cuatro hijos pequeños podrán vivir un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su personalidad'. Este es uno de los muchos sueños que Martín Luther King tenía y que forman parte de su discurso más famoso, el que leyó en las escalinatas del Lincoln Memorial, el 28 de agosto de 1963, durante la histórica Marcha sobre Washington, cuando ante una ingente muchedumbre habló de forma contundente de su deseo de un futuro en el cual blancos y negros pudieran coexistir como iguales y que se convirtió en un momento definitorio para el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos. La esclavitud estaba prohibida desde la Constitución de 1865, pero un siglo después la población negra seguía siendo un grupo social pobre, segregado, con precaria educación y pocas posibilidades de ascenso. Miles de negros habían emigrado del sur a las ciudades del norte; la comparación con los blancos en términos económicos y sociales resultaba cada vez más insultante. Entonces apareció la figura Martín Luther King e hizo que todos los negros soñaran con él hasta que, el 4 de abril de 1968 estando en el balcón del Lorraine Motel en Memphis, preparándose para liderar una marcha local en ayuda del sindicato de basureros negros de la ciudad, fue asesinado.

El reverendo Martin Luther King, Jr. (1929 - 1968) nació en Atlanta y se Doctoró en Filosofía por la Boston University. Fue el pastor de la Iglesia Baptista de Dexter Avenue en Montgomery, Alabama, y desde muy joven se manifestó como un luchador nato por la defensa de los derechos de la población negra lo que le llevó a ser el más joven merecedor del Premio Nobel de la Paz en 1964. Un año después lograba que en los estados sureños se abolieran algunas leyes discriminatorias con la población negra. Fue un líder en el boicot al bus de Montgomery en 1955, el cual empezó cuando Rosa Parks rehusó a acatar la ley Jim Craw, que obligaba a las personas de color a ceder su asiento a personas blancas. King fue arrestado durante esa campaña. Dos años más tarde, en 1957, participó en la fundación de la Conferencia Sureña del Liderazgo Cristiano, un grupo creado para organizar el activismo por los Derechos Civiles. Se destacó como defensor de las filosofías de la no violencia y la desobediencia civil, siguiendo la línea utilizada en la India por Gandhi y aplicó los principios de la protesta no violenta con éxitos asombrosos. King participó en la organización de la marcha en Washington en 1963 y en 1965 empezó a expresar dudas sobre el papel de los Estados Unidos en la Guerra de Vietnam. En febrero y de nuevo en abril de 1967, King se expresó fuertemente contra el papel de los Estados Unidos en la guerra. En 1968 participó en la organización de la 'Campaña de la Gente Pobre' dirigida a los temas relacionados con la justicia económica. La campaña culminó en una marcha en Washingtown, D.C. demandando ayuda económica a las comunidades más pobres de los Estados Unidos. Ese mismo año, cuando sólo contaba 39 años, era abatido a tiros convirtiéndose en un mito al que todos recordaran como uno de los mayores líderes y héroes de la historia de Estados Unidos y en la moderna historia de la no violencia. James Earl Ray fue la mano que le disparó la bala que le provocó la muerte, aunque siempre se sospechó que había alguien detrás de él. Cuando se conoció su muerte, la rabia y la violencia se propagaron en forma de disturbios por más de un centenar de ciudades. Su padre dijo que 'fue el odio en esta tierra el que me quitó a mi hijo'. Pero el camino estaba abierto y su lucha había conseguido cambios irreversibles en las estructuras de poder de la sociedad norteamericana que hicieron que sus sueños no murieran.

Julián Casanova, en un artículo publicado en El País, decía que 'sin esas movilizaciones, que abrieron las puertas de las reformas políticas, ni Barack Obama ni Hillary Clinton estarían luchando hoy por la presidencia del país más poderoso del mundo. Pero la libertad y la dignidad para millones de mujeres y negros no pudieron ganarse sin un desafío fundamental a la distribución existente del poder....' 'todos sus presidentes, desde George Washington a George W. Bush, cuarenta y tres en más de doscientos años, han sido hombres y blancos. Esa historia puede cambiar el 4 de noviembre de 2008. Y entonces se haría realidad aquella predicción que lanzó Martin Luther King a mediados de los cincuenta en Alabama, cuando él era un joven de 26 años y comenzaba a surgir en ese Estado el movimiento por los derechos civiles: 'En los libros de historia que escribirán las generaciones futuras, los historiadores tendrán que hacer una pausa y decir: 'Allí vivió un gran pueblo -el pueblo negro- que inyectó nuevos propósitos y dignidad en las venas de la civilización' 'Eso es lo que está también en juego ahora, que la elección de un negro o de una mujer deje atrás la parte más oscura del legado racista y los prejuicios contra el feminismo y las luchas políticas y sociales de las mujeres. Se trata de algo más que una batalla simbólica o cultural. Son las políticas de identidad'. Tal vez si Barack Hussein Obama Jr. -que actualmente ocupa el cargo de Senador Junior de Illinois y es el quinto legislador negro en el Senado, el tercero desde la reconstrucción, y solamente el segundo demócrata-, llega a ser el primer hombre de color de la historia que se convierte en presidente de los Estados Unidos, los sueños de King casi se habran cumplido.

(*) En la sección 'Enterarte' encontrará más información sobre el tema:en la exposición. "King", una biografía en cómic de Martin Luther King del artista de color Ho Che Anderson.

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