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Arte y Libertad

Año VIII - Número 47

Actualizado a 29/05/2011

Enric Mestre (1936)

?Veinte piezas para un museo?

Manuela García

foto: Agustín Verdeguer

foto: Agustín Verdeguer

Centro del Carmen. Hasta el 1 de junio

«El color de mi obra viene dado, una vez la pieza está cocida, tras un meditado diálogo con la materia, con los espacios. Ella sugiere y yo busco su color, sus tonos, sus luces y sombras definitivas». Mestre es licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia; Perito Técnico, y Artístico por la Escuela de Cerámica de Manises; y Graduado en Artes Aplicadas especialidad Cerámica de la Escuela de Artes de Valencia. Tiene su estudio en medio de la huerta de Alboraya donde construye esas esculturas cerámicas que le han convertido en un artista moderno de reconocido prestigio mundial miembro de la International Academy of Ceramics, con sede en Ginebra. Román de la Calle, comisario de la exposición, decía refiriéndose a su obra: No es pues coyuntural, teniendo en cuenta la extensa y consolidada trayectoria de Enric Mestre, que debamos contarle entre los más destacados escultores internacionales, que han decidido atender a la riqueza y versatilidad de la cerámica, con total entrega y rigor. En realidad, una vez conquistado por el medio cerámico, más que explotar fácilmente sus conocidos rendimientos, siempre ha preferido, por el contrario, explorar y poner a prueba sus posibilidades. Quizás sea ése y no otro el verdadero camino.

La exposición del Centro del Carmen repasa dos décadas de la trayectoria del artista valenciano con las que se quiere rendir tributo a su lucha por reivindicar la cerámica dentro del panorama de las disciplinas creativas. Así, la sala gótica del museo se llena de las formas geométricas de sus esculturas creando un contraste entre continente y contenido que favorece a ambos. Sus esculturas buscan una sobriedad formal que, en ocasiones, las envuelve en un aura enigmática que hace pensar al que las contempla. Piezas rigurosamente calculadas, cortadas y ensambladas que constituyen todo un repertorio de elementos formales que generan espacios bien calculados.

Para la exposición se ha habilitado una sala aneja en la que maquetas de las piezas y bocetos sirven de complemento a las piezas cerámicas exhibidas en la sala principal.

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