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Número 47
28 de Febrero de 2008

Nuestra historia y costumbres

EL VALENCIANISMO POLÍTICO (finales siglo XIX, principios siglo XX)

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Año VIII - Número 47

Actualizado a 29/05/2011

EL VALENCIANISMO POLÍTICO (finales siglo XIX, principios siglo XX)

Antonio Monzonís Guillén

Vicente Blasco Ibáñez. Grabado

Vicente Blasco Ibáñez. Grabado

Mientras que en Madrid disfrutan del éxito de un poder monopolizado debido a su actividad, en Valencia las tensiones políticas se multiplican y la clase media cierra los comercios como protesta al proyectado aumento de los impuestos (1.898) y en 1914, por diferentes motivos, se cierran también los comercios.

La pequeña burguesía valenciana se hará republicana y anticlerical, aunque no admite el regionalismo y la otra burguesía, la industrial y agraria, serán de derechas conservadoras, sin aspiraciones. Hay una diferencia abismal con respecto a Cataluña.

Hay un primer intento de abrir el valencianismo pero lo más importante para ello es la descentralización y aceptan el bilingüismo pero no reivindican la nacionalidad valenciana. La derecha conservadora es oposición clara al blasquismo. La política anticlerical del republicanismo valenciano fue un pilar estratégico. De todas formas la situación no aconsejaba confluenciar todas las fuerzas republicanas en una federación dirigida por Salmerón. Blasco Ibáñez junto con Lerroux, Soriano y Junoy, orientaron esta idea.

Valencia es agraria aunque contaba con núcleos fabriles. Las clases populares comienzan a padecer una precaria situación, sobre todo de la vivienda, encarecimiento de precios de las subsistencias. En 1914 son los años de mayor conflictividad. La sociedad valenciana la golpea el analfabetismo, las condiciones sanitarias son mínimas y aparecen epidemias como el reumatismo, el paludismo, bronquitis, tuberculosis, etc. habituales en la zona arrocera. Los niños recogen 'bonyigues' 'garbejen' las niñas a servir, a pasear a niños lactantes, o son empleadas en almacenes de frutas.

Los salarios agrícolas son inferiores a los industriales y hay emigración hacia la ciudad, es una sociedad caciquil. Los liberales y conservadores sólo encuentran oposición en la ciudad de Valencia. El republicano valenciano Félix Azzati, ocupa un escaño en el Congreso de los Diputados de Madrid. Las clases populares no tienen canales de aspiración para demandas sociales y económicas, solamente el blasquismo republicano, el PSOE, la UGT y CNT apoyan y ayudan al pueblo en sus reivindicaciones, aunque para los conservadores son tachados de 'revolucionarios' y 'anticatólicos', poco a poco van tomando fuerza.

El partido de Unión Republicana Autonomista (PURA) de Blasco Ibañez, llega a ser notable y tiene una buena acogida entre las clases populares y clases trabajadoras, donde alcanza una buena acogida. El blasquismo está formado por cuatro ideas: la república, la vida municipal, el progreso de la ciencia y el anticlericalismo militante.

La guerra de 1914 abre los mercados de Valencia hacia Europa y el mundo entero. Se mecaniza la vida doméstica. La industria crece un 50 % oscureciendo el papel de la agricultura en los países europeos con la consiguiente emigración del campo a la ciudad. Mis padres me hablaron que en tiempos de la República pertenecieron al Partido Autonomista de Blasco Ibáñez y en mi juventud tuve un gran amigo llamado Félix Azzati, nieto del Diputado y Periodista, amistad que, menos una interrupción de unos años, continuó hasta su muerte en Suiza el 26.03.2004.

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