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Arte y Libertad

Año VIII - Número 46

Actualizado a 20/09/2012

La caricatura social y política: Hogartg, Grosz y Bagaría

M. Corachán

inauguración de la muestra. foto: Natalia Guaraná

inauguración de la muestra. foto: Natalia Guaraná

MuVIM. Hasta 3 de febrero

Estamos ante una propuesta cuyo objetivo es difundir la obra de estos tres artistas que, por sus trabajos, conocieron la censura, la persecución y el exilio. En palabras de Carlos Pérez, comisario de la exposición: 'El arte se convierte en la caricatura de Hogarth, Grosz y Bagaría en un arma crítica contra los malos usos de la sociedad moderna, que en la exposición se articulan desde el siglo XVIII hasta la Modernidad'

William Hogarth (1697-1764), fue un pintor y grabador inglés que satirizó las costumbres de su época convirtiéndose en el pionero de la caricatura moral y política y fijando las bases de todas las propuestas posteriores. El arte de Hogarth representa el triunfo de lo profano y la iconoclasia. Sus series están secuencializadas de tal manera que se adelantaron a las tiras de comics modernas. Una de las más famosas, que puede verse en la muestra, es Casamiento a la moda, con seis escenas que narran por episodios la boda de un noble arruinado y una joven burguesa y en la que hace una sátira brillante de las bodas por dinero con detalles mordaces de la vida de la clase alta. Una curiosidad es que Hogarth también fue un precursor en la consecución de los primeros derechos de autor ya que, debido a que por la popularidad de sus grabados se habían hecho numerosas falsificaciones, consiguió que se aprobara una ley de copyright en 1735, conocida como la Ley Hogarth.

Georg Grosz (1893-1959), discípulo aventajado del Hogarth, usó el arte como arma ideológica comenzando su carrera artística como caricaturista dentro de un estilo de fuerte crítica social. Tras la Primera Guerra Mundial su obra refleja el disgusto con la Alemania de la posguerra y la metrópoli se convierte en tema recurrente de ella siendo, quizás, el artista que, con sus mordaces caricaturas y su captación magistral de la vida de las calles berlinesas, mejor supo hacer una crónica fidedigna del Berlín de los años veinte. Gott mit uns (Dios con nosotros), es un ejemplo de esa sátira sobre la sociedad alemana. Grosz fue un crítico corrosivo, un ilustrador ácido, un caricaturista, un pintor, un escritor, un precursor del fotomontaje...., conocido por recoger la crueldad, la incontinencia y el desequilibrio humano de 'ese mundo volcado al hedonismo, sobre el cual se cernía, resistible pero irresistido, el horror del nazismo y la guerra'. En 1933 huyó de la Alemania nazi y vivió el resto de su vida en América, aunque volvió a Berlín poco antes de morir.

Más interesante para nosotros, por su cercanía, es la obra de Luis Bagaría (1882-1940), magnífico caricaturista político que practicó un dibujo en el que la sintetización de la línea le vincula con las vanguardias. Afincado en Madrid, en 1911 comenzó a trabajar para La tribuna, con caricaturas de artistas y políticos, pasando luego a la revista España, donde sus dibujos constituían la portada y muchas veces el verdadero editorial. En la exposición se pueden ver más de cien de los trabajos que para esa publicación realizó y que pertenecen a los fondos del MuVIM. Pero, además de por el dibujo, la obra de Bagaría se distinguió por los temas, que le llevaron a sostener una lucha constante con la censura. Francisco Rivero afirma que: la rebelión franquista provoca las más duras y crudas caricaturas que hayan salido de su lápiz mágico, primero en El Sol de Madrid y, más tarde, en La Vanguardia de Barcelona. Es un soldado más del ejército republicano, del ejército rojo. Con el arma que tiene en sus manos combate el franquismo con el entusiasmo de los jóvenes y la serenidad de su experiencia. No es grosero ni procaz en sus ataques. Desdeñó el chiste fácil y la invectiva iracunda.

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