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Arte y Libertad

Año VIII - Número 46

Actualizado a 18/07/2010

Lo que vimos en el 2007....ARTE. VALENCIA

Manuela García

Hall del IVAM. foto: Natalia Guaraná

Hall del IVAM. foto: Natalia Guaraná

Si tuviera que usar una sola palabra para resumir lo que hemos visto en el año que se está acabando, no tendría duda: Sorolla. Y si no juzguen ustedes. En el último número de Arte y Libertad de 2006 dábamos la reseña de un libro que tenía por título Joaquín Sorolla (1863-1923) y del cual eran autores Felipe Garín y Facundo Tomás. En el mismo número hablábamos de la exposición que en aquellos días se presentaba en el Carmen sobre Salvador Tuset Tuset, del que José Luis Alcaide decía era 'discípulo dilecto de Sorolla'. Ya avanzado el año 2007, en nuestro número de mayo, volvíamos a reseñar la salida de lo que sería un nuevo éxito: Cartas de Sorolla a Gil-Moreno de Mora. Un volumen en el que se recogía la correspondencia mantenida entre Sorolla y su amigo y mecenas. En julio el IVAM presentó la muestra El retrato español. De Goya a Sorolla. Y en este mismo mes, y con motivo del décimo aniversario de la inauguración de la Casa-Museo Blasco Ibáñez, pudimos ver en ella una extraordinaria exposición Blasco y Sorolla inventaron la Malvarrosa, comisariada por Paco Carsi, que nos presentó 25 'notas de color' con la Malvarrosa y el Cabanyal como temática, realizadas por Sorolla dentro de esa faceta suya tan poco conocida del pequeño formato y en la que el pintor, sin las ataduras de los encargos, realizaba diminutas obras de arte, auténticos divertimentos en los que se expresaba libremente y avanzaba las técnicas y temas que luego le servirían para los lienzos más grandes. Y, como una serpiente que se muerde la cola, el año acaba con la presentación en el Centro Cultural Bancaja, y por primera vez fuera de su sede habitual, la Hispanic Society de Nueva York, de los 14 paneles que componen la serie Visiones de España. Juzguen ustedes si este ha sido o no el año Sorolla.

Hemos tenido, también, un año lleno de aniversarios. Así, en nuestro número de marzo dedicamos varios espacios a celebrar los 35 años de la Galería Punto. Y, en el mismo número, dábamos cuenta de cómo la Lonja para conmemorar que hacía diez años que la habían declarado Patrimonio de la Humanidad, hacía una magna exposición pare celebrar a su vez el 500 aniversario de la muerte de una figura clave de la arquitectura gótica: Pere Compte. El Museo de Bellas Artes, ya en mayo, convirtió sus salas en campo de batalla para recordarnos que el 25 de abril de 1707, los ejércitos de los candidatos Borbónico y Austriaco al trono de España empezaron la que se llamaría Batalla de Almansa, de triste recuerdo para todos los valencianos por las consecuencias que para nosotros tuvo. Septiembre se inició con el recuerdo, por parte de la Universitat de Valencia, del centenario del nacimiento de uno de los grandes diseñadores gráficos del siglo XX: Joseph Renau, al que dedicó la exposición Joseph Renau (1907-1982): Compromiso y cultura, dentro de los actos para la conmemoración de la capitalidad de Valencia durante nuestra guerra civil. En el mes de octubre no podía faltar un recordatorio a la gran tragedia que supuso la riada que en el año 1957 asoló a Valencia y a otros municipios de la comunidad. Por eso varias instituciones han sacado sus archivos y los han expuesto en el Ateneo Mercantil, el Almudín o el MuVIM como recuerdo de un hecho trágico que supuso para Valencia una desgracia y al mismo tiempo un punto de partida para la creación de la ciudad moderna que hoy es.

De nuevo la Gran Via del Marques del Turia se convirtió en un museo al aire libre para deleite de todos los viandantes que pudieron contemplar dos exposiciones de muy distinta índole. Durante los dos primeros meses del año fueron las esculturas del artista estadounidense Robert Indiana las que llenaron de mensajes de amor el paseo. Ya casi en el verano fueron las Meninas de Valdés las que se pasearon por sus jardines.

Un capítulo aparte merecen las exposiciones protagonizadas por mujeres. Para empezar el año nada más indicado que la visión del carnaval colombiano de Barranquilla y la fiesta de La Endiablada de Almoacid que Antonia Mir nos ofrecía en el Palau de la Música, espacio en el que también pudimos admirar el Pop de Isabel Gómez o la instalación Avecepario de Victoria Cano que mezcla pintura, formas tridimensionales e, incluso, cepas de vid reales para capturar 'las emociones estéticas y la energía' que irradia la naturaleza. Otras dos instalaciones, esta vez de Fuencisla Francés, era lo que veíamos, ya en mayo, en la Galería del Palau. También hubo conmemoraciones, concretamente las de los cien años del nacimiento de Frida Kahlo y los veinticinco de la muerte Gala, musa y mujer de Dalí, que salieron en el número de julio. Ana Peters llenaba las salas del IVAM en septiembre. Por su parte, un espacio más recoleto, el de la Sala Parpalló, ofrecía las reflexiones de Tania Blanco. En el número de noviembre las esculturas de Pilar Carpio se presentaban en el Museo Nacional de Cerámica. Octubre nos trajo la obra de la coreana Debbie Han, centrada casi exclusivamente en la figura de la mujer, en la Galería Punto. Y acabamos el año con sendas exposiciones retrospectivas de dos grandes artistas valencianas Aurora Valero, en las Atarazanas, y Carmen Calvo en el IVAM.

Guinovart (fallecido este mes y al que dedicamos un recordatorio) y Monjales visitaron la Galería Rosalía Sender. Rusiñol y Segrelles se han paseado respectivamente por el Museo de Cerámica y el de Bellas Artes. También pudimos contemplar la obra reciente de Luis Plá en la Galería Tamar. Mientras tanto Botero visitaba las salas del Carmen con unas obras que se alejaban de esa mirada hedonista a que nos tiene acostumbrados para dar un testimonio de la barbarie que se cernía sobre su país en los años noventa cuando los secuestros, torturas y masacres eran algo cotidiano. El Grupo El Paso nos retrotrajo a los años cincuenta en el Palau de la Música. En el MuVIM 'navegaron' los Gigantes del Atlántico de la French Line y en el Museo de Etnología la travesía fue más tranquila con La vela latina. Noventa y dos obras nos ofrecieron una imagen bastante completa de la trayectoria humana y artística de Alfaro en el IVAM, museo en el que actualmente se puede contemplar una muestra dedicada a Giorgio de Chirico. El MuVIM despide el año con exposiciones dedicadas a Los carteles de Tapies, la Caricatura social y política de Hogarth, Grosz y Bagaría y Los Estudios Moro.

Y así acaba un año más en el que hemos podido disfrutar de una gran variedad de propuestas que ustedes, si quieren, pueden volver a degustar acudiendo a nuestra hemeroteca de la web: www.arteylibertad.org, en la que podrán encontrar el periódico en versión pdf y todo lo publicado en Internet, que es mucho más debido a la tiranía que, en el papel, siempre supone el tener que supeditarse a un número limitado de hojas. Y, como es perceptivo en estas fechas, ¡Feliz Navidad y Próspero Año 2008!

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