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Número 46
31 de Diciembre de 2007

Nuestra historia literaria

VALENCIA Y SU PROVINCIA. Guía Everest, Colección destino/azul

LA TIERRA DE TODOS

Ángela Sempere Sanjuán (1889-1971)

"Vidas minadas. Diez años después" de Gervasio Sánchez

Música Angélica. CD.

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Año VIII - Número 46

Actualizado a 29/05/2011

"Vidas minadas. Diez años después" de Gervasio Sánchez

M. Corachán

Este libro de Gervasio Sánchez se encuadra dentro de una campaña de sensibilización y denuncia sobre las minas terrestres antipersona, emprendida por este fotoperiodista y que cuenta con el apoyo de Intermón Oxfam, Manos Unidas y Médicos sin Fronteras. Su objetivo: concienciar a la población en general y a los medios de comunicación, pero también a la clase política y a las instituciones, sobre los estragos que producen estas armas mortíferas. Editado por Blume todos los derechos de su venta van a parar a un proyecto de reinserción de mutilados por las minas antipersona. Nueve de estas víctimas Sofia Elface (Angola, Mozambique), Sokheurm Man (Afganistán, Camboya), Manuel Orellana (Nicaragua, El Salvador), Adis Smajic (Bosnia-Herzegovina), Fanar Zekri (Irak), Mónica Paola (Colombia), Firoz Ali Alizada y Medy Ewaz Ali (Afganistán) y Mao Rattanak (Camboya), ponen rostro a este drama y nos cuentas sus historias. 'El proyecto es para mí un compromiso, como periodista debo denunciar esta situación, que en los medios de comunicación no sale con la suficiente importancia. La única verdad incuestionable en las guerras son las víctimas, muertes, mutilaciones, violaciones, desplazados... señala Gervasio Sánchez que documenta a través de sus fotografías la vida de estas víctimas, con sus soluciones positivas y negativas'.

Las minas terrestres antipersona son artefactos explosivos diseñados para herir o matar personas. Como dijo el diputado en la presentación, se trata de 'armas baratas que matan a los más pobres'. Son fáciles de colocar, pero trabajosas y caras de desactivar y pueden permanecer activas indefinidamente, con lo cual siguen provocando daños una vez acabado el conflicto bélico. Se estima que cada año se producen entre 15.000 y 20.000 nuevos accidentes relacionados con estas minas en 78 países del mundo, muchos de ellos ya sin conflictos armados, siendo sus victimas principales personas que trabajan la tierra, que recogen leña en el bosque o que, simplemente, transitan por una carretera. Afganistán, Angola, Bosnia-Herzegovina, Burundi, Camboya, Colombia o Iraq son los principales países afectados, donde se produce un mayor número de amputaciones y accidentes mortales. Las víctimas necesitan una atención completa durante el resto de su vida, que incluye no sólo la intervención médica de urgencia, sino rehabilitación física y apoyo psicológico para su reinserción social y laboral. Hasta octubre de 2000, fecha en que destruyó sus arsenales de minas antipersona (unas 850.000), España las fabricaba y vendía. A pesar del Tratado de Ottawa, firmado por numerosos estados, entre ellos España en 1999, y que prohibía su uso, hay cinco países fuera del mismo que reúnen aproximadamente 160 millones de minas almacenadas, entre ellos, Estados Unidos, Rusia y China

Como complemento al libro, una exposición itinerante, basada en su material fotográfico, recorrerá diversas ciudades y llegará a Valencia en Marzo.

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