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Número 28
13 de Diciembre de 2004

La dos

¡Feliz 2005!

Se casó nuestra jefa

Quien sólo ve la piedra, no ve nada

Nos quitaron la miel

Sociedad

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Año V - Número 28

Actualizado a 29/05/2011

Quien sólo ve la piedra, no ve nada

Roberto Cifre

No vamos a descubrir a estas alturas al poeta Pedro J. Moreno Rubio, entre otras cosas por sus galardones recientes. Pero el autor de Hijo de la Tierra o Ebrio de Luz , se renueva sin perder identidad. En su último libro Sólo la piedra Dura, nos plantea el binomio Poesía-Arquitectura. Es un recorrido por nuestros monumentos de patrimonio artístico: El Miguelete, Santa Catalina, los puentes que tanto se nombran últimamente (Trinidad, San José, Mar?). Tienen vida e historia; como afirma, fenomenológicamente: quien sólo ve la piedra, no ve nada. Hay un montón de sugerencias más allá. Los edificios y construcciones nos hablan. Y el arquitecto sabe pensar poesía.

También se habla de temas y lugares netamente valencianos como la playa, La Barraca, el Mare Nostrum, un río olvidado que debe ser el de los dos corazones. La magia del libro está en ser iniciático, de incitación stendhaliana a conocer la realidad concreta descrita o a verla con otros ojos. Lo que calla la piedra, el corazón lo intuye. El río se aproxima mientras la ciudad duerme. Las ilustraciones son grabados de la época romántica, procedentes, no podía ser menos, del ínclito Jose Huguet.

Un libro de siempre, para valencianos y valencianistas.

Pedro José Moreno

SÓLO LA PIEDRA DURA

Ayuntamiento de Valencia

2004

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