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Arte y Libertad

Año VIII - Número 44

Actualizado a 18/07/2010

JOSE LUIS LEÓN ROCA

Recordando a Don José Luis

Mª Ángeles González Gudino

P.Carsí, A.Grau, León Roca y Mª Á. González Gudino

P.Carsí, A.Grau, León Roca y Mª Á. González Gudino

El pasado 20 de junio, a los 91 años de edad, fallecía en Valencia. D. José Luís León Roca, un personaje entrañable que marcó, por su cultura literaria, su honestidad, discreción,, sencillez y genialidad, a quienes le conocieron. Y yo tuve la suerte de ser uno de ellos.

El primer contacto personal con León Roca lo tuve no hace demasiados años, a raíz de la aparición de Arte y Libertad. Lo recuerdo como solo se le puede recordar: como un hombre bondadoso, culto, cariñoso e interesante, ya entrado en años, pero que mantenía una lucidez asombrosa, muy especialmente si de hablar de Brasco Ibáñez se trataba. No en vano está considerado como el más importante experto sobre la vida y obra de este gran escritor valenciano. Llamaba la atención el contraste entre sus ya pesados movimientos, propios de su avanzada edad, y su gran agilidad mental, tal vez ésta última en relación con su exótica fisonomía y su gran volumen craneal. Porque José Luís León Roca era un hombre con una gran cabeza. Con todos sus significados: grande por su volumen, grande por su capacidad intelectual.

Lo más sorprendente de todo es que, este relojero valenciano de la calle Ribera, fue un hombre que se hizo a sí mismo, sin más ayuda que su interés por el conocimiento humano y literario. Amante de la literatura desde muy pequeño, leía todo lo que caía en sus manos y escribía en el primer trozo de papel que estaba a su alcance. Conocía bien la obra de Vicente Boix cronista de Valencia, y un día, siendo un joven estudiante de Bachiller, descubrió, en su casa, La taberna de Zola y Flor de Mayo de Blasco Ibáñez. Ambas obras le entusiasmaron, pero la segunda lo marcaría profundamente, pues como el mismo dijera podía ver lo que estaba leyendo. Aquello le llevó a adquirir en el rastro y librerías de lance, lo que su economía le permitía, la obra de los más prestigiosos escritores, desde Chateaubriand a Víctor Hugo, Zola o Balzac, de Goethe a Tomás Mann, de Dante a Papini, de Tolstoi a Chejov, sin olvidar lo mejor de La literatura anglosajona o española, forjando así, poco a poco, una importante biblioteca, en la que, eso sí, no abundaban las encuadernaciones de lujo, así como una enorme cultura literaria y su propia narrativa.

El día que cumplía 17 años, día en que llegaban los restos de Blasco Ibáñez a Valencia, a los que acompañó, como otros muchos valencianos, del Puerto a la Lonja, vendría a marcar la evolución posterior de León Roca. Impresionado por la gran devoción del pueblo valenciano hacía su mejor y más internacional novelista, decidió profundizar en su estudio como hombre, para mejor conocer su personalidad, a fin de mejor entender su obra, y en 1.967 publicaba una biografía de Blasco Ibáñez, la más importante biografía que sobre él se ha escrito, obra por la que León Roca alcanzó renombre y reconocimiento universal como estudioso e investigador de nuestro insigne escritor valenciano.

Si bien es verdad que dedicó muchos años de su vida al estudio, investigación y divulgación de Blasco Ibáñez y su obra, no podemos olvidar que José Luís León Roca, destacó en su profesión, casi un experto en relojes de pared, como él mismo decía, llegando a ser Maestro Mayor del gremio de relojeros de Valencia y que fue un fecundo escritor, con obras como Cala Preciosa su primera novela publicada en 1.945, Los Romeu, premio Valencia 1.954, Blasco Ibáñez y la Valencia de su tiempo premio Senyera de investigación histórica 1.962 Biografía de Blasco Ibáñez que vería la luz en 1.967, lo confirmaría como experto en Blasco, de la que han publicado seis ediciones, Blasco Ibáñez. Política y Periodismo de 1.970, Blasco Ibáñez: Diputado y novelista. Estudio e ilustración de su vida política escrito junto a J. Noel Loubés, para la Universidad de Toulouse en 1.972, Biografía de Constantí Llombart premio Valencia 1.979, Vicente Blasco Ibáñez de 1.986 o Los amores de Blasco de 1.992, eso sin contar sus artículos sobre temas marineros, escritos para Levante, y sus más de un centenar de cuentos, de temas valencianos, testigos excepcionales de la vida valenciana de su época, escritos para las Provincias y cuentos de relojeros, para la revista Precisión o sus recopilaciones de artículos periodísticos de Blasco Ibáñez recopilados en los libros Crónicas de viajes, Artículos contra la Guerra de Cuba y Anti-restauración y Pro-república seleccionados y prologados por él, así como los escritos, en los últimos años, para Provincias y Diario de Valencia.

León Roca, el gran admirador de Blasco, para enseñar a Blasco y hacerlo llegar a todas las gentes, fundó la tertulia Las Vesperales, jornadas de lectura y debate, ya en los años 50, a la que acudían amigos y artistas, dio buen número de conferencias, fue desde 1.994 Presidente fundador de la asociación Vicente Blasco Ibáñez ? Centro de Estudios León Roca, Presidente cofundador de Arte y Libertad y desde 1.997, tras la inauguración de la Casa Museo Blasco Ibáñez, en su chalet de la Malvarrosa, su Director honorario.

Su extensa biblioteca la donó al Ayuntamiento de Valencia, y la Ciudad, agradecida a la labor de tan ilustre valenciano, próximo a cumplir los 87 años, le otorgaba su máximo galardón La Medalla de Oro del Ayuntamiento de Valencia.

Hoy León Roca ya no está con nosotros, pero nos deja su herencia y sobre todo un hijo adoptivo, Paco Carsí, a quien su maestro transmitió su pasión por Blasco y que se convirtió en un verdadero hijo, que le admiró, siguió y amó hasta su muerte. A él le toca continuar su obra e ir más allá, logrando que la figura de León Roca llegue a todas las gentes por su grandeza de espíritu, su sacrificio personal, en cuanto a autor literario, en pro de lo que creyó más importante: la figura de Blasco y su intenso trabajo de investigación literaria. León Roca se lo merece. Fue además un valenciano que nunca abandonó Valencia.

Yo conservo un regalo de oro de nuestro insigne hombre: los apuntes de su puño y letra que realizó para su 90 aniversario, al que tuve la suerte de asistir y compartir mesa. Es un trozo de papel doblado que marca muy bien el carácter bondadoso y culto de León Roca.

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