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Arte y Libertad

Año VIII - Número 44

Actualizado a 18/07/2010

MUERTES CATÓDICAS

Montse Fayos

Célebre corte de Mangas de J.L. de Villalonga

Célebre corte de Mangas de J.L. de Villalonga

Hoy vamos a jugar a las adivinanzas. El mes de agosto nos ha deparado una de las semanas más negras, con la muerte de varios personajes famosos en días consecutivos, obligando a los periodistas a hacer horas extras y solucionando el tedio informativo que invade las redacciones de todos los medios en verano.

Mueren, en tres días, una gran actriz, un columnista de renombre y un futbolista de 22 años. ¿Quién dirían que ha ocupado más espacio en internet, prensa, radio, etc? Voy más allá, ¿quién dirían que ha sido aclamado por miles de personas en su funeral, al más puro estilo Lola Flores? ¿A quién se le ha creado un altar espontáneo con velas, flores y mensajes? No se equivocan, obviamente ni Emma Penella ni Francisco Umbral han recibido tales honores, ha sido Antonio Puertas, el malogrado joven que cayó en el campo víctima de muerte súbita.

Más adivinanzas. Mueren una actriz, un intelectual progresista y un futbolista prometedor. ¿Cuál de los tres ha salido en cierto programa con nombre de hortaliza, entre una entrevista a una señorita en top-less y un vídeo sobre una supuesta transexual? ¡Los tres! Es muy divertido, a nadie le importa que Emma Penella jamás vendiera exclusivas de vida, que Umbral abominara de este tipo de programas o que la familia de Antonio Puertas esté atravesando los peores momentos de su vida. Da igual, si sube la audiencia.

Para terminar. Muere José Luis de Villalonga, aristócrata, playboy, galán, actor de cuarta y, hélas, escritor con cierto grado de intelectualidad. ¿Qué se está comentando en estos momentos en la televisión? ¿Alguna de sus obras, quizás? ¿Su amistad con nombres interesantísimos como Audrey Hepburn, Grace Kelly, Orson Welles? ¡No! Se habla de su primera mujer, del hijo con el que no se trataba, de la ex mujer que le cuidó hasta el final?

Saquemos conclusiones. En primer lugar, no somos idiotas, sabemos que los partidos del Sevilla y el fútbol en general mueven a muchos más millones de espectadores de los que suman los lectores de Umbral y los seguidores de Emma Penella. Tanto tienes, tanto vales, y por eso es lógico que el futbolista se haya ganado un recuerdo televisivo tan intenso (programas especiales, constantes menciones, homenajes en todos los partidos). Es sólo que duele que para muchos Penella o Umbral sigan siendo los de ¡váyase, señor Cuesta! y ¡he venido a hablar de mi libro! y sin embargo Puertas haya llegado al corazón de toda España. Y el caso es que viene a ser lo mismo, porque es la bendita televisión la que les ha dado vida a esos personajes (¿cuántas personas menores de 40 años han leído una novela de Umbral?) y también Puertas ha nacido en el momento de su muerte, una muerte desgraciada ante decenas de cámaras y millones de espectadores. Muerte y resurrección, todo en una.

El de Villalonga es un caso ligeramente diferente, porque él mismo se aprovechó de la televisión y supo sacar su mejor perfil para llenar la cartera. Pero igualmente, a muchos les habrá sorprendido leer que era un aristócrata de izquierdas, que había publicado varias novelas o que se codeó con lo mejor de todos los ámbitos. Para qué incidir en eso, si se puede hablar de casquería y encima el personaje está encantado.

Nada escapa al control de la televisión, a diario nos escandalizamos de ella y al mismo tiempo nos rebozamos en ella. Esperemos que cuando venga a buscarnos la parca no haya cámaras delante. Por lo que pueda pasar.

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