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Arte y Libertad

Año VIII - Número 43

Actualizado a 29/05/2011

Luto en el cine europeo

Montse Fayos

Bergman junto a la actriz Liv Ullman

Bergman junto a la actriz Liv Ullman

Luto en el cine europeo

Hace diez años murieron, con apenas un día de diferencia, James Stewart y Robert Mitchum, en un caluroso inicio del mes de julio. Ahora, de manera similar, nos llega la noticia por duplicado de dos muertes que marcan un importante hueco en la historia del cine europeo: Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni.

Ambos coinciden en un personal lenguaje estético para narrar sus historias, acerca de la incomunicación, la soledad o las relaciones entre seres humanos. En muchas tertulias se ha mencionado el nombre de Antonioni al hablar de Bergman, ya que ambos comparten también el dudoso honor de contar con legiones de admiradores que reconocen muchas veces no entender lo que están viendo.

Bergman, nacido en Suecia en 1918, se caracterizó siempre por manejar un lenguaje simbólico en el que la metafísica y los sentimientos más trascedentes tenían amplia cabida. Así lo demostró, por ejemplo, en una de sus obras más aclamadas, El séptimo sello, en la que destaca la famosa escena en la que la Muerte y Block juegan una partida de ajedrez.

Por su parte, Antonioni se centró de manera especial en el silencio de las relaciones personales y el vacío de la comunicación. A pesar de que su filme más popular, Blow up, es un homenaje al swinging London de mediados de los 60 y se considera una obra de culto del pop, el cineasta italiano siempre manifestó su desinterés tanto hacia aquel mundo que había reflejado como hacia las preferencias del público. Él aseguraba que su objetivo era reflejar la enfermedad de los sentimientos.

Por otra parte, hace escasos días despedíamos de manera prematura a Ulrich Mühe, el actor protagonista de la película alemana La vida de los otros, ganadora del último Oscar a la mejor película extranjera.

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