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Arte y Libertad

Año VIII - Número 43

Actualizado a 29/05/2011

Cien años de Frida Kahlo

Caliope

Magdalena del Carmen Frida Kahlo Calderón nació en Coyoacán el 6 de julio de 1907, pero su interés por identificarse con el nuevo México le llevó a decir que había nacido con la Revolución Mexicana, en 1910. Transgresora, valiente, feroz, herida, desafiante... son las imágenes que se suceden y nos golpean de Frida Kahlo. Su existencia estuvo marcada por el sufrimiento físico que comenzó con la polio que contrajo en 1910 y continuó con diversas enfermedades, lesiones y accidentes.

A los 18 años resultó gravemente herida en un accidente de camión. Cubierta de yeso y confinada a un aparato ortopédico, Frida comenzó a pintar sus primeras obras. Y en 1926, todavía convaleciente, pintó su autorretrato, el primero de una larga serie en la cual expresó sus reacciones emocionales ante los distintos sucesos que jalonaron su existencia. Tras su recuperación se introdujo en los ambientes artísticos de México donde se encontró con Diego Rivera. A Frida le gustaba contar que había tenido dos accidentes graves en su vida: el choque del camión y su encuentro con Diego, el genial muralista mexicano con quien se casó, se divorció y se volvió a casar.

Diego fue su hombre, su niño, su amante, su amigo, su obsesión, su todo. Construyó un personaje para él. Elegía cuidadosamente sus vestidos, sus aretes coloniales, sus collares precolombinos de jade. Trenzaba y peinaba el pelo adornándolo con peinetas, flores. La ropa fue un lenguaje, parte de la creación de un estilo que se entrelazó a su pintura. El traje de tehuana adquirió una consistencia tal, que a veces lo pintó solo, representándola. Este, junto a su semblante cejijunto, se convirtió en su imagen de marca. Su alegría, su tristeza, su maternidad frustrada, sus celos por las infidelidades constantes de su marido se tradujeron en motivos de sus cuadros. Entre 1937 y 1939, Frida mantuvo un romance con León Trotsky, que vivía acogido en su casa de Coyoacán junto a su mujer. Tras el asesinato del líder comunista, ella llegó a ser arrestada como autora del mismo, pero finalmente fue puesta en libertad.

Frida Kahlo creó una pintura absolutamente personal, ingenua y profundamente metafórica al mismo tiempo, derivada de su exaltada sensibilidad y de los trágicos acontecimientos que marcaron su vida. Influida por la obra de su marido, adoptó el empleo de zonas de color amplias y sencillas plasmadas en un estilo deliberadamente ingenuo. Quería que su obra fuera una afirmación de su identidad mexicana y por ello recurría con frecuencia a técnicas y temas extraídos del folklore y del arte popular de su país. Más adelante, la inclusión de elementos fantásticos, claramente introspectivos, la libre utilización del espacio pictórico y la yuxtaposición de objetos incongruentes realzaron el impacto de su obra. Pintándose a sí misma pintó sobre la mujer, sobre el dolor, la soledad, sobre México, su fauna, sus tradiciones, sus habitantes...

Murió en Coyoacán el 13 de julio de 1954. Y las últimas palabras escritas en su diario fueron: 'Espero que la marcha sea feliz y espero no volver'. Han pasado 100 años desde su nacimiento, sin embargo su legado artístico y humano permanece vivo.

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